Reika-sama c203

Capítulo 203

—Ririna…

La mayor buscapleitos de todos apareció.

Tomando en cuenta su expresión, estaba absolutamente deseosa por atacar.

No, en serio, prácticamente tenía escrito «¿A cuál perra debo darle una golpiza?» sobre su rostro, era así de obvio.

—¡Estoy al tanto de todo, Reika-san! Alguien te ha estado haciendo pasar por un infierno con calumnias. ¡¿Por qué no me pediste ayuda?! —¡Porque si te hubiera pedido ayuda, entonces algo como ESTO habría sucedido!— Bueno, da igual. Así que estas chicas son el enemigo. ¡Te ayudaré! ¡Hey, ustedes! ¡Busquen a alguien de su tamaño!

¡LO SABÍA!

¡Basta!

¡BASTA!

¡No hagan esto más grande de lo que debe ser!

No pude hacer que alguien me escuchara, en cambio, vi cómo Ririna se ponía unas nudilleras de metal y un calibre 22 invisibles.

—¡¿Lo dices en serio?! ¡No te metas en donde no te llaman, novata!

—¡Soy la prima de Reika-san! ¡Si tienes un problema con ella, lo tienes conmigo!

—¡No me importa de quién seas prima! ¡Metete en tus asuntos! ¡A menos, claro está, que seas parte de su plan!

—¡Ya te hemos dicho que dejes de difamar a Reika-sama! ¡¿Qué no sabes quién es?! ¡Es una integrante de Pivoine!

—¡Al Consejo Estudiantil no le importa si es de Pivoine o no!

—¡Y a nosotras no nos importan ustedes! ¡El Consejo Estudiantil debería limitarse a sus tareas!

—¡Ustedes son Externos de clase baja, ¿cómo se atreven a comportarse de esta forma frente a estudiantes pura sangre de Suiran?!

—¡Exacto! ¡Ustedes solo son Externos!

—¡Solo porque sean parte del Consejo Estudiantil no crean que pueden olvidarse de cuál es su lugar!

—¡¿De verdad?! ¡Todos los Internos básicamente son idiotas, de todas formas!

—¡¿Qué has dicho?!

—¡Hey! ¡Ni se te ocurra ignorarme!

—¡¿Qué carajos?! ¡Suéltame! 

—¡Kyaaah! ¡Ahora sí date por muerta, perra!

—¡Auch! ¡Deja mi cabello!

—¡Ve por ella, Ririna-san! ¡Necesitamos vengar a Reika-sama!

—¡¿Ah?! ¡Tsuruhana-san! ¡Tienes las orejas perforadas! ¡Eso es una violación a las normas de la escuela!

—¡Cállate, Externa! ¡No tienes novio porque te vistes tan anticuada, vieja bruja!

—¡¿Cómo me llamaste?!

Un grupo de chicas ricas estaban gritando e insultándose con expresiones terribles sobre su rostro mientras se jalaban el cabello y la ropa entre ellas.

¡Aaaaaaah!

¡Era como un vale todo[1] sin cuartel! ¡¿No qué Suiran era una buena escuela con chicos bien portados?!

—¡¿Qué mierda están haciendo todas?! ¡Deténganse de inmediato! —gritó mi compañero Distractor.

Todas las chicas lo fulminaron con la mirada mientras los espectadores se hacían a un lado para que pasara. Ririna incluso estaba sujetando un mechón de cabello en su mano.

Cuando se dio cuenta con exactitud qué estaba pasando, mi compañero Distractor se petrificó como si hubiera visto a medusa. Era un Presidente excepcional, no cabe duda, pero ningún chico en su sano juicio querría entrometerse en una pelea de chicas como esta sin refuerzos.

Ellas a su vez lo rodearon y lo atacaron con una lluvia de quejas.

—¡Ellas fueron las que empezaron!

—¡¿Uuuuh?! ¡Querrás decir ustedes, perras!

—Nosotras solo tratamos de parar una pelea sin sentido.

—¡Deja de hacerte la inocente! ¡Tú fuiste la que me golpeó primero!

—¡Los enemigos de Reika-san son mis enemigos! —declaró cierta persona que no quiero nombrar.

—¡Muy bien! ¡Ya fue suficiente! —gritó mi compañero Distractor—. ¡Lo entiendo, solo tranquilícense! 

Cada facción se reagrupó, examinando el daño infligido sobre sus guerreros y dándoles palabras de agradecimiento y aliento.

—Entonces, ¿qué empezó todo esto? —preguntó una vez que parecían lo bastante calmadas.

—El grupo de Tsuruhana-san de pronto comenzó una pelea con Reika-sama.

—¡Reika-sama fue la que intentó difamarme con acusaciones falsas!

—Como parte del Consejo Estudiantil, solo estaba dándoles una advertencia…

—Se supone que nuestro trabajo es detener el problema —dijo en un suspiro—. De nada sirve si solo lo empeoramos… —Hubo una pausa, luego se giró hacia Ririna—. Y tú eres…

—¡Como la prima de Reika-san, no podía simplemente ignorar su predicamento! —declaró con grandilocuencia Ririna.

Mi compañero Distractor la miró fijamente, después llevó una mano a su frente.

—Claro, ya te puedes retirar… —comentó mientras la ahuyentaba—. ¡De cualquier modo! Si tienen un problema entre ustedes, entonces resuélvanlo de manera civilizada, hablando como la gente normal. ¡Un grupo de damas jóvenes recurriendo a la violencia física es ridículo!

—¡Presidente!

Todas las chicas lo rodearon y trataron nuevamente de convencerlo de su forma de pensar, pero otra voz interrumpió.

—Cállense —Kaburagi las miró con frialdad—. No solo son una molestia, también están siendo una vergüenza.

La cafetería se volvió silenciosa. Las chicas en cuestión se veían incomodas mientras se ruborizaban de la vergüenza.

—Todavía no hemos descubierto el culpable del casillero de Takamichi —prosiguió—, así que dejen de causar problemas con conjeturas sin sentido.

Era abrumador. Todo lo contrario al niño que lanzó una rabieta porque no quería hacer un pequeño e insignificante pacto de sangre.

—¿Entendido? —preguntó a modo de advertencia.

Todas asintieron. Por lo visto, tras acabar con eso, Kaburagi dio media vuelta para marcharse.

—¡Por favor, espera! —Lo llamó Serika-chan.

—¡U-um, Kaburagi-sama! —dijo Kikuno-chan conforme las dos se paraban delante de él un poco temerosas.

—Kaburagi-sama, Reika-sama nunca ha molestado a nadie. ¡Si hay algo en lo que debas de creer, por favor cree en eso!

—¡Es cierto! ¡Todo lo que sucedió con Reika-sama fue un malentendido!

Eso me tomó desprevenida…

Las dos habían sido grandes fans de Kaburagi desde que puedo recordar. Adoraban todo lo que había hecho, incluso desde nuestros días de primaria. Jamás imaginé que lo confrontarían de esta forma.

Me eligieron a mí sobre él.

Me sentí muy conmovida.

Kaburagi las miró por unos segundos antes de dar su respuesta.

—Creo en ella.

Tras decir eso, Kaburagi se marchó de la cafetería.

El silencio reinó por un tiempo luego de que se fuera, después el lugar explotó con los gritos apasionados de las chicas.

—¡Reika-sama! ¡Kaburagi-sama cree en ti!

—¡¿No es grandioso, Reika-sama?!

Fui rodeada por mi grupo mientras vitoreaban.

—Sí… Se los agradezco, Serika-san, Kikuno-san. Y también a todas las demás —declaré con sinceridad.

Todas me mostraron grandes sonrisas.

De verdad, gracias.

DAILY DAYS NOVELS

Gracias a la declaración de confianza de Kaburagi, las últimas pocas personas que sospechaban de mí, también quedaron convencidas. Como se esperaría del Emperador.

Aunque, regresando a mi otro problema, no estaba segura qué hacer sobre la tensión.

Quiero decir, sí, lo avivé con mis acciones, pero aun así…

¿No había algún tema divertido que motivara a las personas a olvidar el incidente del casillero?

Esa era la única solución que se me ocurría.

Algo que ambas, mi grupo y el de Tsuruhana-san, realmente les llamara la atención…

¡Oh! ¡Ya sé!

Sacrificaré a Enjou.

—Escuché que Enjou-sama tuvo una cita con alguien el día de Blanco —Les informé.

Como se esperaría, se convirtió en un gran escándalo.

Bien… Bien…

Era mejor para Suiran estar inundada con charlas sobre romance, en lugar de teorías de conspiración y estratagemas, así que esparcí rumores como si no hubiera un mañana.

Un día estaba caminando por el pasillo, feliz de lo bien que resultó mi plan, cuando de pronto alguien me tocó el hombre por detrás.

Enjou estaba ahí, sonriendo.

—Ya que te debía una, lo dejaré pasar solo por estar vez, ¿entendido?

Estallé en sudor frío.

—Como sea, qué tengas un buen día —dijo riéndose sombríamente.

¡Aaaahhh!

¡¿Por qué se tardan tanto en llegar las vacaciones de primavera?!

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[1] N. de la T. El vale todo, o todo vale, es una modalidad de combate originaria de Brasil en los años 1920, donde los luchadores pueden usar cualquier técnica proveniente de las artes marciales o de los diferentes deportes de contacto, ya que las reglas permiten casi todo, así como el combate en el suelo.


No saben lo mucho que me divertí traduciendo este capítulo, sobre todo con los insultos, tuve que mantenerlos a cierto nivel y sin tanto modismo a como me hubiera gustado. Pero en general fue una delicia jajajaja Hasta la parte en que Enjou sabe que Reika lo usó para alejar la atención de ella y aun así lo deja pasar porque le debía una. Solo a Reika se le ocurra usar al jefe final como chivo expiatorio, sin duda ese pacto de sangre que hizo con Kaburagi la hizo más valiente.

8 comentarios sobre “Reika-sama c203

    1. Exacto, Reika estaba a un lado sin hacer nada más que murmurar de vez en cuando frases de paz y amor, pero realmente no hizo nada para detener la masacre. También se nota como va perdiendo el miedo poco a poco hacia Kaburagi y Enjou, ya ni siquiera se la piensa en utilizarlos para su beneficio

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