Ritz y Sieg v02-c41

Capítulo 41: Con Gratitud

Ahora que habíamos regresado después de mucho tiempo, la tierra remota se encontraba en pleno verano. En estos momentos, las mujeres de la aldea deben de estar esforzándose en recolectar bayas.

Fue un viaje largo de dos días, pero terminó sin muchos problemas.

—Debes estar cansada, Sieg.

—No, estoy bien.

—Me alegro.

Mi esposa era confiable como siempre. Mi hijo recién nacido tampoco lloraba excepto para pedir leche o un cambio de pañales.

Mi hijo, Arno, se encontraba quieto entre mis brazos. Su mirada fuerte y resplandeciente era penetrante para un bebé. Sin duda alguna era el hijo del Águila Carmesí. Sus ojos, los cuales abrió cerca de una semana después de nacer, eran azules como los míos. Con esos ojos azules nos miraba a los dos.

—Te están esperando en la aldea tu abuelito y abuelita, Arno~

También era agradable pensar cómo reaccionarían mis padres cuando vieran a su nieto.

El carruaje se detuvo frente a la fortaleza y el conductor abrió la puerta.

—Llevaremos el equipaje a la mansión.

—Gracias.

Ya que la bolsa llena de oro era difícil de transportar, le pedí al sirviente que nos acompañara en el carruaje. Siendo alguien del Marquesado podía confiar en él.

Mientras cargaba a Arno entre mis brazos, entramos a la fortaleza.

—¡Ah, ¿Milord?!

Había un soldado relativamente joven en el escritorio de recepción y, como si su grito se tratara de una señal, salieron personas detrás de él a raudales.

—¡Oh, Su Señoría ha regresado!

—¡¿Por favor dinos que no nos piensas abandonar ahora?!

—Lo hemos estado esperandooo~

Debido a su misterioso recibimiento, Sieg y yo intercambiamos miradas y ladeamos la cabeza en confusión.

—Sí, ha pasado un tiempo.

El Capitán Artonen salió poco después que los soldados revoltosos.

—Wow, qué lindo.

El Capitán Artonen miró a Arno y mostró una sonrisa como si se estuviera derritiendo. Luego, miró a Sieg y preguntó con una expresión seria:

—¿Fue niña?

—No, un varón. Se llama Arno.

—Ah, ya veo, Ah, no, es solo que se parece mucho a la Condesa.

Como si consolara al Capitán Artonen, Arno le mostró una sonrisa nihilista. Mejor dicho, ¿qué pasa con esa sonrisa nada propia de un bebé? Cuando le pregunté a Sieg, declaró que ella no sabía cómo enseñarle a las personas a sonreír, dijo todo eso mientras ella misma reflejaba una sonrisa similar a la de su hijo.

—Por cierto, ¿cómo está la aldea?

—¡¿Eh?! Ah, eh, cierto. Pacífica.

¿Qué pasa? ¿Por qué este reporte se siente incompleto?

—Su Señoría realizó su trabajo a la perfección.

—¿En serio?

—En-en serio… —respondió el Capitán sin mirarme a los ojos.

—Ya hay que irnos, Ritz. Estamos interrumpiendo su trabajo.

—Ah, tienes razón.

Al escuchar eso, el Capitán Artonen declaró:

—¿No les gustaría un poco de té? —Nos ofreció con una mirada consternada. A pesar de eso lo rechacé educadamente argumentando que mis padres estaban esperando. Salimos de la fortaleza y procedimos a la aldea.

Mientras disfrutaba el escenario boscoso alrededor de la aldea, me encontré con un aldeano.

—¡Ah!

—¿?

—¡Regresó el Lord! —gritó el joven con el que crucé la mirada.

—¡¿Qué?!

Fuimos rodeados por los aldeanos en un instante, los cuales nos recibieron efusivamente. Había incluso entre ellos personas mayores, los cuales veían con alegría a Arno.

—¡Milord seguirá siendo el Lord aquí, ¿verdad?!

—Por fin regresó el Lord, gracias a Dios~

—¡Por favor vuelva a ser el Lord rápido!

Tal vez se deba porque ahora tengo un bebé. Aunque me parece un poco exagerado.

—Eeh, ¿acaso papá hizo algo?

Cuando pregunté eso, las expresiones de todos se volvieron sombrías.

—Mi suegro y suegra nos están esperando —dijo Sieg y todos se dispersaron rápidamente.

Exactamente qué pasó, tenía curiosidad, así que fui con la dueña de la tienda para averiguar que estaba sucediendo.

❄❄❄

—Waa~ Haru-kun, Sieglinde-san, bienvenidos~

La persona en cuestión estaba dibujando de manera relajada plantas en el patio frontal. Al escucharlo, mamá también salió.

—¡Vaya, bienvenidos, Ritz-chan, Linde-chan~!

Sobra decir, con «Linde-chan» se refería a Sieg.

—Qué lindo~ —exclamó papá mientras miraba a Arno, en cambio mamá casi lloró.

—¿Nos podrías explicar qué sucedió, papá?

—¿Disculpa?

Cuestioné a papá, el cual dejó de dibujar plantas y estaba a punto de hacer un retrato de Arno. Por ahora, mamá sugirió que entráramos, por lo que nos movimos a la sala.

—¿Y bien?

Sieg, papá y yo, los tres comenzamos la reunión. Mamá estaría cuidando de Arno.

—Nada de «¿y bien?». ¿Por qué actuaste tan caprichoso?

Papá ladeó la cabeza. Por lo visto no entendía el motivo de este sermón.

Lo que descubrí de la dueña de la tienda fue que papá actuó como un tirano.

No prohibió la religión como mi abuelo, pero sí ordenó a los aldeanos que reportaran cada detalle sobre el número de presas que cazaban, trató severamente a las personas de la tercera edad que no les agradaban los extranjeros y obligó a las personas a participar en el trabajo en los campos durante primavera.

—Pero, no hice nada malo.

—…

Desde luego, era necesario llevar un registro de  la cantidad de animales en el bosque. Si colapsa el equilibrio, incluso algunos animales podrían llegar a extinguirse. Sin embargo, los aldeanos saben cuáles animales están disminuyendo y cuáles aumentando en número. Por lo tanto, controlamos lo que cazamos por nuestra cuenta.

Dejar que las personas de la tercera edad sean libres fue algo que decidí cuando me convertí en Lord. Claro, corregir su xenofobia sería bueno para las personas de otros países y Sieg. Sin embargo, creo que los asustó demasiado.

El trabajo en el campo que se realiza como una alternativa para los impuestos no es forzado. Eso se debe a que no todas las familias tienen un hombre en condiciones de trabajar.

Había muchas personas que se resistían a cambiar, así que realizaba mis tareas como Lord con la mentalidad de que los cambios pequeños serían mejores. Sin embargo, al igual que mi abuelo materno, a papá no le importaban las circunstancias o los sentimientos de los aldeanos.

—Es que, eres demasiado suave y había problemas debido a eso, entonces, ¿no está todo bien?

—¿De verdad?

—Sí. Además, ¿no crees que será más fácil trabajar después del reinado malvado de un Lord?

—¡!

En efecto, las personas mayores estaban muy felices con mi regreso. Probablemente no solo fue gracias a Arno.

—¿Acaso ese fue tu objetivo, papá?

—No~ Es solo que al final resultó así~

—…

Escuché del abuelo que papá era un hombre astuto, pero yo solo vi que era el esponjosito de costumbre. Pensé que en realidad podría ser frío, pero pronto me arrepentí de haber considerado eso.

❄❄❄

A partir de entonces, los cinco de nosotros vivimos pacíficamente. Yo salía a cazar, mientras que Sieg trabajaba adentro de la casa. Papá se consagró a su investigación y mamá felizmente cuidó de Arno.

Un mes después arribó una carta del abuelo en el que exigía que papá regresara a su país. Incluso ese padre distante parecía gustarle Arno, por lo que empezó a balbucear que no quería irse. Sin embargo, al mes siguiente llegó un sirviente intimidante del Marquesado y se lo llevó. Pensé que mamá lo acompañaría, pero se despidió de papá diciendo:

—Tengo que cuidar de Ar-chan~

Papá lucía abatido cuando se marchó.

De esa forma, nos volvimos cuarto, pero la vida relajante y cálida no cambió.

Luego de almorzar con Sieg, cuidé de Arno en lugar de mamá para que comiera.

Tomando leche apropiadamente, durmiendo bien, llorando y viviendo enérgicamente todos los días, Arno ahora ya era un bebé apuesto. Sus mejillas gorditas se veían sabrosas y cuando extendía un dedo, lo sujetaba con fuerza. Hasta ese apretón  débil era encantador.

Sieg, sentada junto a mí, también miraba a Arno.

—Sieg.

—¿Qué pasa?

—¿Cómo transmito mis sentimientos de gratitud?

Sin importar cuántas veces dijera «Gracias», nunca sentía que eran las suficientes. No podía expresar esta alegría en palabras.

—Hay algo que haces todo el tiempo, ¿no, Ritz?

—¿Disculpa?

Mostrar gratitud, ¿qué hice la última vez?

—¿Qué fue?

—…Cuando cazamos juntos un reno salvaje por primera vez, cuando te di el brazalete que hice y cuando acepté casarme contigo… ¿todavía no lo recuerdas?

—¡Ah!

Me acordé que la besaba en la mejilla siempre que me sentía muy feliz o emocionado.

Presioné mis labios en la mejilla de Sieg y también besé la frente de Arno con sentimientos de gratitud.

Un sentimiento cálido inundó mi corazón.

Arno volvió a mostrar una sonrisa nihilista, por lo que Sieg  y yo terminamos riendo.

❄❄❄

En los años siguientes, cuatro niños más nacieron luego de Arno.

El hijo mayor, Arno, se parecía a Sieg, tanto en apariencia como en personalidad, por lo que creció siendo un chico honesto e impetuoso.

La hija mayor, Verónica, se parecía a mis padres, convirtiéndose en una chica despreocupada.

El segundo hijo, Ulrich, era dócil y le gustaba leer.

La segunda hija, Krimhilde, era salvaje y enérgica.

El tercer hijo, Erenfried, era mimado y adoraba a Sieg y a mamá.

Las facciones de Arno eran como las de Sieg, pero los otros cuatro eran como yo.

Antes de darme cuenta, yo era el que tenía más hijos en la aldea.

La aldea cambiaba lentamente, pero nunca dejó de ser pacífica.

Además había más residentes permanentes de otros países.

Mis padres actuaban igual que siempre, mis hijos eran saludables, y Sieglinde siguió trabajando arduamente. Cada día sentía que era una persona bendecida.

Y esta vida dichosa continuó todos los días.

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Volumen 02
La luna de miel del Noble del Norte y su Esposa, la Ave de Rapiña
FIN

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Ritz no se anda por las ramas y enseguida se puso a fabricar niños jajaja Por suerte Sieg ya tenía más de treinta, sino yo creo que sí supera a su mamá.

Como se habrán dado cuenta este capítulo marca el final del volumen 02, aunque todavía faltan tres historias extras y la lista de personajes. Pensaba agregar más capítulos a este volumen pero los siguientes tomos tienen pocos capítulos, así que trataré de agregar las historias extras de acuerdo al tema del tomo más que el orden cronólogico. Sino tendríamos un tomo 4 con diez capítulos y no sé ustedes pero yo me sentiría estafada XD

PD: Recuerden votar en la encuesta por su serie favorita para recibir un maratón navideño de capítulos ❤

12 comentarios sobre “Ritz y Sieg v02-c41

  1. Well, al menos Ritz no se detuvo en el primero; un bebe con sonrisa nihilista… a lo mejor Sieg tambien fue asi de peque… ahora que lo pienso, seria interesante un extra de Sieg en su infancia ‘w’
    Gracias por el nuevo cap

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    1. Creo que Sieg tuvo una infancia complicada, después de todo en uno de los pocos capítulos desde su punto de vista dice que no podía bajar la guardia ni en su casa, por eso Ritz se convirtió en la primera persona en la que realmente podía confiar y relajarse con él

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            1. Al menos en los capítulos gratuitos no escribió nada parecido, quien sabe si en las novelas sí o algún capitulo especial del manga. De lo contrario quedará a la imaginación de los fans

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  2. Absolutamente lindo, como siempre, gracias por el capitulo.
    Ahhh, ese final se sentía como un ‘y vivieron felices por siempre’ Ya me empezaba a preocupar que no hubieran mas capítulos… Me asuste.
    Y por cierto, al principio dice ‘las mujeres de la ladera ‘no sera de la aldea?

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