Reika-sama c16

Capítulo 16

Ahora estaba en cuarto año y fue aproximadamente la época en la que el clima comenzaba a volverse cálido cuando eso sucedió.

Un chico de otra escuela se confesó a Yurie-sama. Las noticias se esparcieron justo cuando la escuela había terminado y Kaburagi Masaya estaba en el salón de Petit Pivoine. Yo me encontraba allí también matando el tiempo hasta que comenzaran mis lecciones, por eso fui testigo del momento en que un humano se transformó en un demonio. Enjou fue tras Kaburagi, quien había salido corriendo del salón como loco; dejando al resto de nosotros, que nos habíamos quedado, vacilando sobre si estaba bien hablar al respecto. Tras un intercambio de miradas silenciosas, al parecer decidimos esperar y ver.

El resultado fue que el estudiante de la otra escuela fue derribado por un Emperador a toda velocidad. Luego, el Emperador hizo que Yurie-sama subiera a su automóvil y se marcharon los dos, dejando atrás al chico sobre el suelo.

A partir de ese día, a fin de exterminar a todos los chicos que se acercaran a Yurie-sama, el Emperador siempre llegaba y salía de la escuela con ella en el carro de los Kaburagi. Incluso cuando él no estaba con ella, tenía estudiantes en la sección de secundaria afiliados con la familia Kaburagi montando guardia en su clase, hasta durante las lecciones de Yurie-sama trataba de pasar tanto tiempo posible con ella.

Su Majestad, el Emperador, el ídolo de todas las chicas, se había convertido en un espléndido acosador en potencia.

Si continuaba de esa forma, naturalmente hasta Yurie-sama se sentiría sofocada. Aun si se tratara del apego de un lindo hermanito, ella seguía teniendo un límite para su paciencia. Y, desde luego, Yurie-sama eventualmente se molestó con él y en parte para hacerlo reflexionar, declaró que tenía prohibido acercarse a ella.

Pues, sí. Quiero decir, ahora que estaba en su segundo año de secundaria era normal que quisiera salir con sus amigas luego de clases de vez en cuando o que le gustaría estar a solas. Piénsalo; vigilándote las veinticuatro horas del día, aferrado a ti como garrapata y, encima de eso, gruñir como un perro rabioso en el instante en que un chico se te acercara. Lejos de culparla, me quito el sombrero ante Yurie-sama por soportarlo todo el tiempo que lo hizo.

Actualmente, con Yurie-sama molesta con él y habiéndole prohibido que se acercara a ella, el Emperador estaba muy deprimido. Igualito a una planta marchita.

No es una persona ridículamente arrogante ni nada por el estilo; pero, por lo general tiene esta confianza y un aura de soberano como si el mundo le perteneciera. Sin embargo, el día de hoy no se podía ver eso por ningún lado. Con los ojos de un pescado muerto y la espalda encorvada, lo que portaba era la atmósfera de un perdedor. Por lo visto, ni siquiera Enjou tenía una forma de revivir este cascarón de persona y solo estaba observándolo desde un lado, impotente.

Tal vez no deseaban quedar envueltos en su mal humor; porque, desde entonces, el salón había tenido menos personas que antes. Sin duda alguna, es lo que una persona sabia haría. Sin embargo, siendo la persona descuidada que soy, el día de hoy abrí la puerta de forma impulsiva al salón en busca de dulces.

Incluso la estupidez debería tener sus límites…

Tenía camaradas en mi estupidez y juntos tomamos el té tranquilamente. Hoy había té negro del que consumía la familia real de Gran Bretaña. Las galletas de jengibre de la misma marca eran dulces. Aah, qué delicia. Aunque, últimamente, quizá porque dejé la escuela de natación, pero tengo la sensación de que estoy poniéndome un poquitín redonda…

He oído que tus células de grasa se multiplican durante la pubertad y, al parecer, no desaparecen durante toda tu vida. Qué horrible. Será mejor que tenga cuidado… Supongo que solo comeré una más de estas deliciosas galletas de jengibre.

—Estoy acabado…

Creo que acabo de escuchar algo que no debía.

—Yurie ni siquiera contesta el teléfono…

Aun después de todo lo que pasó, ¿la sigues llamando insistentemente por teléfono? Aun cuando eso solo hará que esté más molesta…

—Yurieee…

Sujetando su cabeza entre sus manos de esa forma, era la imagen perfecta de un esposo inútil cuya esposa lo había abandonado. Ya no puedo seguir viendo esto.

 

Sé lo que Yurie-sama está pensando en realidad.

La verdad es que en la escuela de inglés a la que he estado asistiendo desde abril, Aira-sama comparte el mismo salón que yo. Cuando termina mi lección, la de Aira-sama comienza, así que tenemos la oportunidad de encontrarnos y el otro día me contó sobre su mejor amiga, Yurie-sama.

De acuerdo a ella, Yurie-sama opina que el exceso del Emperador no es bueno para su futuro; por eso, lo estaba alejando con la esperanza de que reflexionara sobre su egoísmo y madurara. Al parecer solo “ponerle una pequeña prueba”.

Aunque, creo que esa prueba solo es pequeña en nombre.

El Emperador no considera a Yurie-sama como una hermana mayor. A pesar de que es obvio para todos que es la mismísima imagen de un chico enamorado, ¿de verdad Yurie-sama no se ha dado cuenta? Como tenía esa duda, le pregunté a Aira-sama, pero, por lo visto Aira-sama tampoco sabe.

—Probablemente notó los sentimientos de Masaya; pero, quizá está renuente a reconocerlos porque arruinarían su relación~ Después de todo, la propia Yurie solo puede ver a Masaya como un hermanito —dijo Aira-sama.

Para una Oneesama en segundo año de secundaria probablemente sea muy difícil hacer algo tan cruel como rechazar a un niño de cuarto grado de primaria y obligarlo a ver la realidad. Sí que lo tienes difícil, eh, Emperador. Ah, hablando de eso, en el manga también le rompió su corazón Yurie-sama y terminó hecho un desastre asimismo, ¿verdad? Aunque, no tenía idea de que estuviera tan mal desde esta edad.

Mientras estaba pérdida en mis pensamientos sobre eso, quizá sus instintos animales le dijeron algo, porque el Emperador de repente me fulminó con la mirada. Aah, esto es malo.

—Hey. Tú, la de ahí.

—¡¿M-mande?!

Awawah, esto es malo. ¡Pisé la cola de un tigre herido!

—Si hay algo que quieras decir, entonces dilo.

—¿A-algo que quiera decir?

Algo que quiera decir, algo que quiera decir… ¿Qué carajos quiero decir? Aah, el miedo está provocando que entre en pánico.

—¡U-uum, al parecer Yurie-sama quiere ponerte una pequeña prueba!

—¿UUUH?….

¡UU HYOOOH! ¡¡SOLTÉ LA SOOOOPAAAA!!

—¿Por qué sabes algo como eso?

—¡L-LO ESCUCHÉ DE AIRA-SAMAAA!

¡LO SIENTO, AIRA-SAMA!

—¿Aira? ¿Eres cercana a Aira?

—¡Vamos a la misma escuela de Inglés!

—Escuela de inglés… Entiendo.

El Emperador comenzó a murmurar para sí mismo como si ponderara algo; luego, de súbito levantó la vista y me miró directamente. Sus ojos estaban llenos de poder, como si el hombre cáscara de cigarra de antes hubiera sido una mentira.

—Muy bien. Tú. A partir de hoy serás mi espía en Aira.

¡¿EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEH?!

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Y fue así como Reika cambió su rol en la historia de villana rica a espía en bancarrota: “Viviré con discreción y sigilo como un espía”.

Los siguientes capítulos verán las batallas de inteligencia entre Bakaburagi y Reika, su interacció es de lo más graciosa.

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