Ya que puedo ver mi HP y MP, fui al hospital

Qué mejor para festejar este día de muertos que una historia sobre, pues eso, muertos.

Como nota para aquellos que no suelen jugar muchos videojuegos: HP (Health Points) significa puntos de vida, MP (Magic Points) son puntos de magia.


 

Desde el día de ayer he podido ver palabras en inglés y números encima de las cabezas de las personas.

Traté de pestañear varias veces para asegurarme de que no estuviera viendo cosas; pero, no pude percibir ninguna mejoría en lo absoluto, así que decidí ir al hospital.

Usando mi computadora, busqué un optometrista cercano con la intención de agendar una cita por la mañana.

Sin embargo, me detuve justo cuando estaba a punto de presionar el botón de enter.

¿Acaso esta condición que se originó en mí realmente era algo que un optometrista podía manejar? Fue la pregunta que me vino a la mente.

Probablemente… no.

No, muy posiblemente, sin duda alguna, pensarían que estoy loco.

Debido a eso, renuncié a la idea de ir al optometrista.

No obstante, cuando recordé las palabras de mi compañero de clases en la secundaria: «Si nunca vas al hospital, entonces nunca sanarás», pensé que obviamente necesitaba conseguir algún tipo de tratamiento.

Naturalmente, cuando pensé hasta este punto, ya había decidido a qué tipo de hospital iría.

Tratamiento psicosomático.

Si se trataba de esto, incluso si creyeran que estaba loco, a lo mejor estarían incomparablemente más felices a diferencia del optometrista.

Bueno, desde luego, ya que estarían tratando una enfermedad de la mente, también debería caer justo en el rango de ataque de los doctores.

En ese caso, la pregunta básica es: ¿qué enfermedad tengo? Fue lo que se me ocurrió; después de todo, hay una gran variedad de enfermedades en este mundo, así que debe de existir una como la mía.

AUSM[1] (Aparecen Unos Símbolos en mi Mente).

Estoy seguro de que existe, sin llamar la atención.

No, de no ser así, entonces sería bastante problemático.

Por lo tanto, agendé una cita con un psicosomático y me dirigí al hospital.

Resumen: la enfermedad llamada AUSM no existe.

Bueno, quiero decir, fue una enfermedad que yo inventé, así que no debería existir en primer lugar y tendría mucha suerte en caso contrario.

No, supongo que es desafortunado que no exista.

De cualquier modo, una verdad increíble fue revelada.

Si tuviera que explicarlo, sería que puedo ver el HP y MP de las personas sobre sus cabezas.

El motivo por el que conozco esto fue gracias al doctor que me pregunto qué veía y, luego de una cuidadosa observación encima de la cabeza del doctor, logré discernir la pantalla que mostraba su HP y MP.

Qué demonios.

Debería tener más cuidado sobre la gravedad de algo antes de ir al hospital.

Hay un límite de qué tan vergonzoso puede ser una situación.

No obstante, cuando le comenté eso al doctor, de pronto quiso saber el valor de su MP.

El doctor era un jugador hecho y derecho, mucho antes de eso estaba considerando el rango de ataque y cosas por el estilo de la condición de su paciente.

Bueno, cuando le contesté: «Es cero» y lo vi destruir su diagnóstico, pensé que era muy asombroso.

A pesar de eso, el doctor fue incapaz de especificar el nombre de mi enfermedad.

Simplemente dijo que, a lo mejor, estaba cansado.

Al día siguiente, en cuanto desperté, me dirigí de inmediato a la estación.

Pasé por el torniquete de acceso al tren usando la tarjeta IC específica de la región, llamada “ikeyo”, y compré una botella de cola antes de entrar al tren de un salto.

Pero, aunque diga eso, no es como si tuviera algún destino en mente.

Entonces, ¿por qué subiste al tren?, preguntan. Esperaba mirar a muchas personas usando estos ojos que podían ver HP y MP.

En especial, personas que tuvieran MP.

Comprendí que sin importar de quién se tratara, el HP era un valor que sin lugar a dudas poseían.

Un niño pequeño empezaba aproximadamente con 500 y la cantidad iba aumentando conforme se acercaban a la adultez.

Un hombre de veinte años tendría más o menos 5,500 en promedio.

Sin embargo, una vez que pasaban los treinta disminuía gradualmente.

Una ancianita de ochenta años tendría como 1,000, ¿creo?

Bueno, el HP de una persona se movía en una curva parabólica como esa.

No obstante, el MP era diferente.

La mayoría de las personas tenían un valor de cero.

Con “mayoría” no me refiero a que vi una persona con MP entre muchos otros; sino que, cabía la posibilidad de que uno apareciera.

En esencia, no he visto a una sola persona con MP.

Lo que significaba que yo estaba disfrutando mi parte del altamente recomendado “viaje de tren sin destino”; aunque, ese viaje de súbito arribó a su destino.

No fue porque quisiera ir al baño, ni porque creyera que debería ir a comprar más bebidas ahora que se me acabaron; pese a eso, bajé del tren.

Si me preguntaras porqué descendí del tren, creo que “La puerta se abrió como si me dijera que ahí me bajara” sería la respuesta más correcta.

Básicamente, solo se me antojó. También podrías decir que me aburrí.

De cualquier modo, el lugar en el que decidí bajar era una pequeña y acogedora estación sin un torniquete de acceso instalado ni personal a la vista.

Naturalmente, pensé que sería la única persona que perdería el tiempo por ahí, así que me senté en una banca de la estación sin personal a mitad de un día entre semana.

Sin embargo, había alguien más.

Un sombrero de paja y vestido blanco. Sedoso cabello largo y lentes finamente enmarcados.

Se trataba de una chica que inundó mi mente con nada más que las palabras: pura e inocente.

Esa chica estaba esperando de pie justo en frente de la banca donde yo estaba sentado.

Espera, qué, ¿cuándo llegó esa persona aquí? Ladeé mi cabeza perplejo.

Aun así, surgieron más preguntas. Por ejemplo, ¿por qué estaba esa persona en una estación de tren tan grande y vacía como ésta justamente parada frente a mí?

Ladeé tanto la cabeza que casi tocó el suelo.

Bueno, si pienso que es meramente por conveniencia ya que se encuentra cerca de la salida a la siguiente estación; entonces, es muy simple. A pesar de eso, no pude evitar que mis pensamientos se volvieran locos debido a su pulcra apariencia.

¿Me pregunto si estará interesada en mí?

No, no, no hay forma de que lo esté. Soy un hombre que está holgazaneando en una banca a mitad de un día entre semana. Incluso si me diera una ventaja de cien puntos, seguiría siendo imposible.

Aunque, no es bueno que decida esto por mi propia cuenta.

Tal vez, ella también era alguien como yo. Una persona que perdía el tiempo a mitad de un día entre semana.

Eché un vistazo a la chica desde atrás.

Desde sus delgados y pálidos tobillos hasta su delicada cintura. Su cabello negro cubría su cuello y pasaba por su pequeña espalda. Su sombrero de paja era realmente adorable.

En ese momento, noté algo.

—No tiene HP.

Dije sin pensar.

Al mismo tiempo, oí el anuncio de que un tren expreso pasaría en breve.

No, no, no. Espera un momento. Tiene que ser un error.

Es muy raro.

Volví a tomar un vistazo.

Nada bien. Sin lugar a dudas no tiene HP.

En cambio, por alguna razón, el valor de su MP muestra -37,435.

¿Menos? ¿Qué significa eso? No podía seguir sin hacer nada por más tiempo, así que decidí hablar con la chica.

—Um, disculpa…

Sucedió en un instante.

En el momento exacto en que la llamé, ella saltó hacia el tren expreso que pasaba.

Era la primera vez que experimentaba algo así, pero no pude discernir ningún ruido.

Una persona voló en pedazos.

Una parte de ella se esparció como si fuera una muñeca. A tal grado que pensé si esto podría ser o no posible fuera de un mundo irreal.

Debido a la sangre que salpicó sobre mi rostro, sentí que me trasladé de una pesadilla a otra.

Sin embargo, esto era indudablemente la realidad.

El simple hecho de aceptar la escena frente a mí fue difícil.

No obstante, me percaté de cierta verdad inequívoca.

—¿Por qué el tren no paró?

A pesar de que una persona había saltado, el tren expreso salió sin ningún problema de la estación sin personal.

¿Acaso no la habían visto?

No, es imposible que no hayan visto que algo chocó justo enfrente del asiento del conductor.

Debe ser algún tipo de equivocación, supongo.

Quiero decir, incluso ahora, todavía se encontraba desparramada por todas partes.

¿Qué pasaría si, en una astronómica posibilidad, el conductor no hubiera visto su suicidio?

Entonces, de ser así, ¿no tendría yo que reportar esto a la policía siendo la primera persona que se enteró de ello?

No, ¿tal vez una ambulancia?

Probablemente eso no será necesario, incluso si tuviera una oportunidad de una en un millón.

Después de todo, nunca he visto que una persona sobreviva sin una sola de sus extremidades.

Miré tímidamente a las partes de su cuerpo.

—¿Eh?

Nada. No hay nada allí.

A pesar de que había visto claramente que voló en pedazos de esa forma y que un líquido rojo salpicó por todas partes, no había nada.

Pensé que se trataba de una ilusión óptica.

Sin embargo, no estaba soñando.

No había forma de que hubiera visto mal.

Aunque no todo se había roto, lo que vi saltar con estos ojos, había desaparecido.

En su lugar, observé cierto tobillo pálido que estaba en mis recuerdos.

Por supuesto, no se trataba de solo una parte de ella. Se encontraba perfectamente en su totalidad.

—UWAAAAH.

Como era de esperar, incluso yo me sorprendí por eso.

La mujer que espléndidamente había volado en pedazos frente a mis ojos, estaba allí, de pie, luciendo de la misma forma antes de que se rompiera en trocitos, como si nada hubiera pasado.

Tobillos, cintura, espalda, etc. Todo unido.

Cabello negro, cabeza, sombrero, etc. Nada roto.

Qué. ¿Qué era exactamente esta mujer?

¿Realmente estaba viendo un sueño?

Continúe respondiendo mis propias preguntas; pero, sin importar cuánto pensara al respecto, no podía considerar lo que sucedió antes como un sueño.

Incluso, en este instante, cuando toqué mi mejilla, pude recordar vívidamente la sensación de la sangre caliente de ese momento.

No hay otra explicación. Justo ahora, la chica enfrente de mí, así como la chica que saltó anteriormente frente al tren, ambas son indudablemente reales.

Sin que nada cambiara. Sin intimidarse por nada. Ella estaba allí de pie.

No, espera un segundo. Algo es diferente. Algo cambió.

Había algo que definitivamente cambió comparada con antes.

Se trataba de su MP.

Actualmente, su MP era de -37,434.

Había aumentado por 1.

El número estaba incrementando.

En el instante en que me di cuenta de eso, una vez más oí el anuncio para el tren expreso.

Sentí una desagradable corazonada y me fui de ese lugar con determinación.

Mientras lo hacía, mi desagradable corazonada se hizo realidad de la peor forma posible.

Sí, al tiempo que el tren expreso pasaba, ella una vez más saltó.

Los alrededores se llenaron con pedazos desparramados de ella y líquido rojo.

El tren pasó sin ningún problema.

¿No será esto un Déjà vu?

Algo que definitivamente sucedió en la realidad, se estaba repitiendo.

Cerré los ojos, respiré profundamente y exhalé.

Acto seguido, después de abrir mis ojos, lo que entró en mi vista fue… un tobillo pálido.

 

No aprendí mi lección y fui a buscar un hospital especializado por internet.

Naturalmente, era muy consciente de que no habría un doctor capaz de curar mi enfermedad.

Aun así, si continuaba buscando día tras día, entonces, alguien aparecería, ¿cierto? Pensaba en eso a medida que mis convenientes esperanzas movían mi dedo.

La chica del vestido blanco del otro día. Al parecer había saltado de la estación sin personal un par de días antes y cometió suicidio.

No lo noté aquella vez; pero, debajo de la banca donde me senté, había un ramo de flores que todavía no se marchitaba.

Sin tan siquiera saber eso, cómo me atreví a ir y sentarme ahí sin reservas.

La ignorancia no es excusa. Esa forma de pensar no es necesariamente incorrecta.

A través de mi propia experiencia, logré aprender esta lección antes de entrar a la sociedad, así que estoy seguro de que seré capaz de convertirme en todo un miembro de la sociedad que pueda hacer su trabajo apropiadamente.

Aunque, ese era el caso, el asunto del MP seguía, como era de suponer, lleno de misterios.

El número que aumentaba cada vez que esa mujer repetía el suicidio.

Me pregunto, ¿qué sucederá exactamente cuando llegue a cero?

No, no se trataba de eso.

Creo que espero que esa chica reviva.

El MP de todas las personas vivas era sin excepción de cero; por eso, no necesariamente era algo imposible.

Se trataba de un sentimiento sincero, desear que viviera felizmente en la próxima vida, luego de experimentar algo tan terrible que la condujo al punto del suicidio.

Sin embargo, cometer suicidio era, como era de esperarse, un pecado, supongo.

Incluso si, por poner un ejemplo, pudiera revivir, esa chica tendría que continuar muriendo otras 37,434 veces a final de cuentas.

DAILY DAYS NOVELS

Escrito por: Edogawa Ishin

Traducción al inglés por: Konobuta


[1] N. de la T: AUSM: la traducción literal del japonés es “puedo ver números encima de mi cabeza”; sin embargo tuve que jugar con las siglas y lo que conseguí fue “aparecen unos símbolos en mi mente”. Aunque, debo de admitir que estuve tentada a poner “maceta” en lugar de “mente”, acá en mi rancho también es una forma de decirle a la cabeza.


Aparentemente los japoneses tienen una creencia de que las personas que cometen suicidio están condenadas a seguir tratando de morir, aun cuando ya fallecieron.

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