¡¡Es Porque Dijiste Que Habría Dulces!!

¡Feliz Día de Brujas o Halloween o Día de Lamia o como ustedes prefieran!

Tal y como les prometí les traigo una historia corta para conmemorar este día festivo. Honestamente, quería traducir una historia de miedo, luego recordé que hasta me asusté con el relato del Rail Tracer y se me pasó.

Así que en lugar del truco, les traigo el dulce del “Dulce o Truco”. Es un historia muy graciosa donde los dulces toman un papel importante en su desarrollo. ¡Así que bon appétit! \ (•◡•) /


 

Un mensajero del cielo apareció de entre la caótica multitud,

Portando en su mano un tesoro sagrado y las llamas de la esperanza,

Junto aquellos que salieron en busca de sus destinos,

Para sellar la fuente de todo mal, el Señor de los Demonios,

Ellos trajeron consigo la luz de la esperanza para iluminar la oscura noche.

 

…Ellos son los “héroes”,

Los guerreros de la salvación elegidos por Dios.

 

 

Hay lugares en este mundo que uno no debería entrar por pura curiosidad.

Por ejemplo, deambular en un bosque con una señal de advertencia en busca de fruta. Ese fue el peor. Debido a eso, terminé llorando y siendo perseguida por un lobo. Mis padres gentilmente usaron sus puños para enseñarme la estupidez de mis acciones. Una gran cantidad de estrellas centellearon por detrás de mis ojos cuando lo hicieron.

También, no toques la pared blanca con un letrero de «No tocar» apoyado sobre ella. Esa, de igual forma, fue horrible. Acabé restregando mis dedos a punto de llorar. El dueño de la casa recién construida, el amistoso y viejo herrero (calvo-macho) delicadamente le dio una palmadita a mi cabeza con su puño. Logré reunirme con mi fallecida abuelita y tuve una conversación con ella por primera vez en mucho tiempo.

Aquella con una infancia un tanto marimacho, yo, Marie, cumplí veintiocho este año.

…Ajá. Me convertí en la espléndida Señorita de la que el público en general murmura haber perdido su oportunidad de contraer matrimonio. Sí, sí.

Sin embargo, no se podía evitar.

Mis padres trabajaban en una panadería. Tenía quince años cuando los perdí en una epidemia. Pensando que de ninguna maldita forma perdería la tienda que habían atesorado tanto, me decidí, pedí un préstamo, me hice cargo de la empresa, estudié desesperadamente, gané dinero, de alguna forma pagué mis deudas y puse en operación otra vez el negocio. Cuando me di cuenta ya había llegado a esta edad.

Sip, así que no había forma de evitarlo. Mi mejor amiga ya tiene tres hijos, está esperando el cuarto, se ha convertido en una buena madre; sin embargo, no se podía evitar. Eso fue lo que me dije a mí misma. Quiero decir, estaba demasiada ocupada. No tengo envidia de la forma de vida de los demás. Qué no los envidio maldita sea, se los digo.

Temprano en la mañana, me abastezco y preparo los ingredientes; durante el día, vendo el pan y los dulces; cuando llega la noche, me organizo para el día siguiente, tomo un baño y duermo como un tronco. Mientras experimentaba esa vida sin un fragmento de glamour, me topé con una peculiar reunión en un día de asueto como cualquier otro de la tienda cuando deambulada sin rumbo fijo por la Capital.

En un rincón de la calle, una notable cantidad de personas se habían formado; así que eché un vistazo con la simple duda del motivo de ello, solo para ver a un gran hombre con apariencia de mercenario tirando de una espada de chapa dorada clavada en una piedra con la cara de un brillante rojo.

Luego de eso, una diversa variedad de personas aceptaron el reto; sin embargo, seguía sin ceder. ¿Qué es esto, un concurso de fuerzas? O eso pensé mientras observaba, cuando ya había llegado mi turno.

Bueno, puesta que ya estaba allí, porque no darle una oportunidad por los viejos tiempos. Y, como si las escenas pasados hubieran sido una mentira, la espada de chapa dorada salió de la piedra. De qué demonios va todo esto, eso fue fácil… O algo así, estaba sorprendida y mi corazón latía por la posibilidad de una recompensa por todo esto. Voltee a ver a la persona parada a un costado, con esplendidas facciones faciales, un hombre que daba la sensación de un empleado del castillo.

No~ Solo tuve algo de suerte. ¿Eh? ¿Cuál es el truco? Bueno, veamos, en lugar de las muñecas, empuja con los hombros y da un ligero tirón, quizá. Es como sacar el corcho de una botella de vino… Y así un raudal de preguntas y respuestas fueron preparadas en mi mente; no obstante, el hombre no abrió su boca en lo absoluto. No, mejor dicho su boca estaba abierta, pero nadie alrededor daba voz a sus pensamientos.

¿Qué podrá ser? Eché un vistazo a mí alrededor y noté un cartel en un sitio visible. Sobre él, se encontraban un mensaje que parecía una broma.

 

Fue solo en ese instante que me percaté de ello.

[Aquel que saque la espada sagrada de la piedra le será conferido el título de “Héroe”]

…Ajá. Parece que no he avanzado ni un solo paso desde mi infancia. Ja. Ja.

☆彡

El resultado: me dieron dinero y equipo, también me expulsaron del pueblo.

No, expulsar puede que no sea del todo acertado.

Presentaron una solicitud para que me marchara.

Querían que fuera a derrotar al Rey Demonio que había revivido.

 

El rey de mi propio país lo hizo.

 

Cuestioné su cordura. No, quiero decir, solo piénsenlo. No soy más que una chef de repostería gestionando una humilde panadería. Por alguna razón, no solo mujeres, sino también hombres que parecen luchadores alegremente compran los pasteles y galletitas que horneo; de modo que tenemos una clientela un tanto extraña, pero eso era todo. Se trataba de una panadería totalmente común y corriente. Cuando se trata de pelear, ni una sola vez he estado en una desde que alcancé la madurez y sentido común.

Pedirle a una Señorita como yo que vaya y asesine al Rey Demonio, ¿estás bien de la cabeza? Diluí estas palabras cien veces y las cubrí con un glaseado de limón para dar una amable, agridulce y asombrosa explicación; pero, no funcionó.

Al parecer el Rey Demonio acababa de revivir y luego de que recuperara por completo su fuerza, sería difícil vencerlo por completo, eso dijo. Por un golpe de suerte, el mago de la corte detectó el débil mana del Rey Demonio y ahora era la única oportunidad de la humanidad para asesinarlo… Además.

—Los otros países ya han encontrado y enviado a sus héroes, así que estaremos en un gran aprieto si somos los únicos que no hacemos nada.

Dijo algo como eso y estoy más que segura de que ese era el mayor motivo.

Encima de eso, los otros tres héroes emprendieron sus viajes solos, así que ni siquiera iban a darme un guardia.

¿Exactamente qué pretenden que haga? Traté de suavizar la frase, me importa un comino la dignidad del país; sin embargo, todo el reino ya estaba emocionado difundiendo una atmósfera de “con esto finalmente podremos derrotar al Rey Demonio” y no había forma de que pudiera hacer algo al respecto.

De modo que, tras pasar una semana preparándome con gran detalle para el viaje, de mala gana dejé la capital dónde había crecido.

 

Ahora bien, el primer lugar al que llegué fue una pobre aldea a las afueras.

En una montaña cercana, con la resurrección del Rey Demonio como precedente, el dragón más fuerte llamado el Rey Dragón se encontraba demandando un sacrificio.

El Rey Dragón era famoso por ser el monstruo más poderoso, incluso entre los subordinados del Rey Demonio. Hace doscientos años fue uno de las cuatro elites que servían al Rey Demonio, llevó la crueldad a sus límites hasta que fue vencido por un héroe de aquel entonces. Siendo temido por las personas como un Símbolo de la Destrucción.

Poseía un cuerpo tan grande que tenías que levantar la cabeza para verlo y garras comparables a las espadas. Sus escamas negras manchadas de sangre podían prevenir cualquier ataque, sus afilados colmillos y quijada podían despedazar piedras.

Esa era la descripción del Rey Dragón que permanecía en las leyendas de alrededor del mundo… El viejo jefe de la aldea me explicó. Yo misma tuve que empezar preguntando quién era el Rey Dragón.

No, se equivocan. No es que no tuviera un sentimiento de crisis, les juro por dios que nunca tuve el tiempo de leer leyendas o cuentos de hadas ni nada por el estilo. Desde que era joven, estuve ayudando en la tienda y mis padres tampoco estaban interesados en ese tipo de cosas.

Así que, queridos aldeanos podrían dejar de mirarme con una expresión de “¿realmente saldrá bien esto?”. No soy inculta. Es solo que, para mí, la educación es la búsqueda de recetas para crear panes y dulces deliciosos. Debería existir un límite para ser empleado en el campo equivocado.

De verdad lo siento, ser una heroína así. Quizá la humanidad ya se encuentra condenada.

Tengo mis sospechas de que la espadita sagrada aquí presente me confundiera con alguien más; pero, aun así, reuní información de manera apropiada sobre el Rey Demonio. Ya quisieran que fuera a morir por esta selección de personal que es más un accidente que cualquier otra cosa.

El Rey Demonio perdió el control hace doscientos años. A fin de proteger a la humanidad de su amenaza, así como está sucediendo ahora, cuatro héroes fueron seleccionados por los artefactos legendarios para que unieran fuerzas y, de alguna forma, lograron sellarlo en los confines de la Tierra.

Oigan, derrótenlo como dios manda la próxima vez, grandes héroes. Mi pecho estaba repleto de esa insatisfacción; sin embargo, así de poderoso era el Rey Demonio. Pidiéndome que venza a semejante entidad ilimitadamente peligrosa, como lo pensé, ese rey y sus súbditos en serio tienen un tornillo suelto.

Si en verdad termino muriendo, acecharé el hueco entre sus almohadas para susurrarles maldiciones estilo “un alma… dos almas… creo que necesito una más…” a sus oídos mientras lleno sus bocas con bollos muy secos. O eso decidí en mi corazón.

 

Sin importar el caso, aquel al que me enfrentaría en estos momentos era el Rey Dragón. El clímax justo cuando se abrió el telón. En serio, qué esperan de una mujer que perdió la edad casadera y que solamente fue elegida por una sospechosa espada sagrada. Por lo menos, me gustaría llegar a esto tras unos cuantos pasos más. No, no es como si pensara que con dar unos cuantos pasos más se resolverá el problema, aun así.

Sin embargo cuando estaba en la aldea, algo de información sumamente conveniente entró a mis oídos. De entre todas las cosas, el Héroe del Arco se encontraba aquí.

Escudo, Arco, Armadura y Espada. Uno de los héroes elegidos por esos artefactos legendarios. Lo más probable es que escuchara el rumor del Rey Dragón y viniera aquí desde una tierra extranjera. Deseosa de encontrarme con él lo más rápido posible, pedí direcciones.

Luego de ser guiada a un edificio de madera notoriamente grande, sin lugar a dudas él estaba allí. Una sedosa cabellera rubia. Profundos ojos azules como el fondo del océano. Una expresión valiente sobre su rostro y un espléndido cuerpo apropiadamente ejercitado. Se encontraba descaradamente acostado sobre la cama…

…Cubierto en vendajes.

Oh, Dios mío. Por favor perdona a esta corderita pecadora por pensar «que un coro de ángeles oren por tu descanso» con decepción. Solamente tenía un poco de esperanzas. Quiero decir, el aldeano que me guío hasta aquí dijo «Él es una persona confiable y valiente», dejando que me ilusionara. ¿Él podría haber declarado «Deja al Rey Dragón en mis manos», asesinado él solo al monstruo y luego permitir que lo acompañara después? De ser necesario, incluso había pensado en obsequiarle la espada sagrada, saben.

…No, jamás esperé que saliera ningún tipo de romance de todo esto, ¿entienden? Hay un límite de qué tan desvergonzada una mujer nada femenina que ya superó la edad casadera puede ser; además, incluso yo conozco muy bien mi posición en la vida.

Pero…

—Hey, ¿quién es esa mujer?

—Sí. Ella es la Héroe de la Espada del Reino Lumis.

—¿Ah? ¿Héroe? ¿Está anciana?

…¿Qué le pasa a este tipo?

De pronto me miró con desprecio. De la nada me llamó anciana. Sí, es cierto que veintiocho años puede que esté por encima de la edad generalmente aceptada para el matrimonio que es principios de los veinte; sin embargo, aun así, es muy grosero decir algo como eso a una persona que acabas de conocer.

Por lo que puedo ver, tal vez tenga diecisiete o dieciocho. Su apariencia está bien, pero que desafortunado por su personalidad. Encima de eso, ni siquiera le pregunté pero ya se encontraba recitando orgullosamente la historia de su valentía.

Según él fue aclamado como un genio del arco cuando tenía cinco años y para cuando cumplió diez, ya había derrotado una gran cantidad de peligrosas bestias mágicas. Esta aldea fue el primer lugar al que se aventuró luego de ser elegido como un héroe. Tras desafiar al amenazante Rey Dragón él solo, fue engañado por medios cobardes y sufrió una grave herida. Solo un poco más y habría derrotado al Rey Dragón, eso dijo.

Contemplando su estado actual, sospeché que solo quería tomar ventaja; no obstante, lo soporté con la esperanza de que, al menos, obtendría algo información valiosa. De modo que, escuché su parloteo excesivamente ornamentado.

…Sin embargo, incluso una persona de corazón abierto como yo, tiene un punto dónde la razón llega a su límite.

—Y así están las cosas… hey, anciana. Entrégame tu espada sagrada.

—¿Eh?

—Un artefacto divino para una mujer es como echar perlas a los cerdos. Si tengo esa espada, puedo ganarle al Rey Dragón —dijo tales cosas absurdas como si declarara un veredicto del cielo.

—…Héroe del Arco, no puedo darte mi espada sagrada.

—¿Ah? ¿De qué hablas? ¿No puede ser que una mujer como tú se atreva a desafiar las ordenes de un héroe como yo?

—No ma… Por supuesto. Quiero decir, soy un Héroe también… y…

Poniéndome de pie, estiré con gentiliza mi mano.

…Situándola justo encima de las vendas donde había una minúscula manchita de sangre.

—H-hey, ¡¿qué está haAAAAAARGH?!

—Has sufrido heridas muy graves, Héroe del Arco. ¿No sería mejor para ti que descansaras un poco?… Muy bien, ya terminé lo que tenía que hacer aquí, así que me iré. Qué tengas un buen día.

Cuando toqué un poco su herida, el Héroe del Arco (¿?) soltó un espectacular grito; de modo que lo dejé a él y a la habitación atrás.

…Sin embargo, no me da la sensación de que estas heridas sean nada del otro mundo, saben…

Los aventureros y soldados que se detenían en nuestra tienda llegaban con heridas mucho más severas. Todos se reían entre ellos declarando que era como «conseguir otra medalla de honor».

No es que importara. Dejemos de depender de los demás por el momento.  Si tuviera que confiar en alguien como él, sería más fiable hacer algo por mi cuenta.

Reuniendo mi determinación, comencé a prepararme para ir hacia la montaña.

☆彡

Mientras subía la montaña del dragón, lo que me preocupaba eran los ataques de las bestias mágicas.

Un mundo en el cual el Rey Demonio ha resucitado. Había monstruos peligrosos en los campos como si fuera algo normal.

Frente al sendero de la montaña por el que transitaba, como se esperaba, había dos enormes bestias mágicas que se asemejaban a unos lobos con cuernos.

…Pero, no hay porqué entrar en pánico.

He pensado en contramedidas y ya he tenido éxito con una serie de experimentos. Tranquilamente abrí la bolsa sellada junto a mi cadera y extraje sus contenidos.

Se trataba de un pan esférico con las frutas que las bestias mágicas preferían mezcladas en la harina. Por si fuera poco, estaba relleno con una mermelada hecha al espesar y concentrar dichas frutas.

Bajo su intensa fragancia, la atención de las bestias se fijó sobre ellos en un santiamén. Fue suficiente para atraerlos.

—Tomen, atrápenlo.

Lancé el pan con todas mis fuerzas.

Los lobos cornudos corrieron tras él. También vi que otras bestias emergieron para perseguirlo, todos ellos estaban desesperados por conseguir el pan que se alejaba rodando.

…Umph, a final de cuentas, las bestias mágicas siguen siendo animales.

Si hay una fuente de alimento más apetitosa que los humanos delante de sus ojos, estarán absortos por él de inmediato.

No había tenido como clientes a aventureros por nada. Siempre me encontraba investigando la ecología de las bestias mágicas. Mi pan posee una reputación de ser más útil para la exploración que los objetos mágicos.

Luego de reunir información sobre los monstruos de cierta área y preparar la carnada para cada tipo, no son adversarios para mí.

Sellé nuevamente la bolsa y tranquilamente recorrí el sendero del cual ya había pasado el peligro.

¿Eh? ¿La espada sagrada?… La estoy usando de manera apropiada para cortar los ingredientes, ¿saben? La cáscara verde y sólida del pomelo, así como la cubierta dura como una roca de la nuez las puede cortar como si se tratara de mantequilla. ¡Cómo se esperaría de una Espada Sagrada! Me encontraba sinceramente impresionada. Durante el viaje, su altamente llamativo brillo dorado era vergonzoso, así que la guardé dentro de una gran bolsa en mi espalda. Estaba perdiendo un poco el filo, ¿así que debería conseguir un herrero capaz para que la afile? A pesar de eso, recibí sin duda alguna un buen artículo.

Lanzando por ahí unos cuantos panes más para quitar de en medio a las bestias cercanas, me dirigí a la cima.

 

Afanosamente moví mis pesados pies y, al fin, llegué a la cima dónde el Rey Dragón vivía.

Como lo pensé, subir una cuesta con la que no estoy familiarizada es agotador. Usualmente daba paseos durante mis días libres; no obstante, los bosques alrededor de la capital y el sendero de una montaña son totalmente diferentes. La imponente pendiente había dejado mis piernas tambaleando.

Si fuera a encontrarme con el Rey ahora, sería un gran problema. Cavilé sobre eso mientras echaba un vistazo alrededor; pero, tal parece que el Rey Dragón no estaba en casa.

Me senté sobre una piedra cercana que parecía tronco tirado y estiré mis cansadas piernas. Alzando la vista, contemplé un claro cielo azul. El aire puro de la montaña me hacía cosquillas en la cara y el abundante follaje emanaba un aroma apacible.

Respiré profundamente mientras estiraba todo mi cuerpo. Aah, qué buena brisa. No es por nada, pero no puedo imaginar que un feroz dragón viva aquí.

Saqué una cantimplora de la mochila en mi espalda y sorbí un poco de la agridulce agua de limón.

«Tienes bastantes agallas para relajarte abiertamente sobre la cola de un dragón».

—¿Eh?

Escuché una voz grave parecida a un rugido.

¿Eh? ¿De dónde? Miré alrededor, pero no percibí a ningún sospechoso.

No, no, espera. Ahora que lo pienso, dijo algo sobre una cola de dragón, así qué…

Eh, podría ser… ¿a-arriba?

«¿Qué hay con esa expresión excesivamente idiota que tienes?».

Esa voz sin lugar a dudas descendía de una gran boca por encima de mi cabeza.

Una mandíbula con filas de enormes colmillos se abrió.

Un largo cuello se enroscaba para verme.

…Un dragón gris me estaba observando.

—¡¿Queeeeeeeeeeeeé?! ¡¿En verdad me tengo que disculpar?! Yo… Y-y-y-yo nunca me imaginé que sería una cola, así que simplemente fui y, y… aguarda, ¡tú ni siquiera eres negro! ¡¿Me engañó, jefe de la aaaaaaldeeeeeea?!

«…Por ahora, tranquilízate. Eres muy ruidosa».

Esa orden exasperada fue entregada y yo cerré con candado mi boca.

¿Q-q-q-q-qué debería hacer? A este ritmo, seré de… devorada… espera, ¿eh?

…¿No se mueve?

—Um…

«¿Qué?»

—B-bueno… Es solo que tengo algo de esperanza; pero, ¿podría ser que el misericordioso Rey Dragón no tenga la intención de comerme el día de hoy? ¿Tal vez? Um, simplemente me lo preguntaba, ¿sabe? Entonces, ¿qué opina?

«Es detestable escuchar cómo te deprecias en tu forma de hablar. Tu meramente te pusiste cómoda en el nido de un dragón, bebiste agua y sonaste como un anciano».

Ugh… O-oh, calla de una vez, ¿no? Hasta las mujeres sonarían como ancianos si estuvieran solteras por tanto tiempo.

Y, espera un momento, ¿me estaba viendo? Qué vergonzoso.

«…No como humanos».

—¿Eh?

A medida que sentía como mi rostro enrojecía, escuché un tenue susurro. No pude evitar mirar al Rey Dragón.

«¿Por qué luces tan sorprendida?»

—Ah, no, solo estaba pensando que eres diferente a las historias que he oído… Rey Dragón, hace doscientos años, ¿no atacaste a los humanos y fuiste derrotado por un héroe?

«Esa fue la generación anterior. Me convertí en el Rey Dragón hace cien años y, desde entonces, ni una sola vez he atacado a un humano en mi vida. Si agredes a uno, forman alianzas y regresan para vengarse, ¿no es así? Cuando estoy viviendo en una montaña con tanta abundancia en bestias, ¿por qué habría de tomarme la molestia de comer un humano?».

—D-de modo que así es… no, aguarda. Me dijeron que estabas demandando sacrificios de la aldea al pie de la montaña.

«Ellos hacen eso por cuenta propia. Persuadir a esas chicas temerosas y enviarlas a otras aldeas me rompe el alma. Diles que no hagan nada innecesario».

—Si no las necesitas, podrías enviarlas de regreso y resolver el malentendido… no, entiendo. Así que no pueden volver.

«Eres más perspicaz de lo que pensé. Un chica que ha fallado en completar su propósito nunca podría pasar el resto de su vida decentemente en una aldea que ofrece sacrificios por cuenta propia».

¿Qué, en ese caso fue un malentendido de todos los aldeanos? Entonces, el Sr. Rey Dragón fue totalmente inculpado, ¿verdad? Las chicas ofrecidas como sacrificio incluso perdieron su hogar… ugh, es de lo peor.

Sin embargo, es algo bueno que el Sr. Rey Dragón sea una persona (¿?) más amable de lo que creí. Sí, se burló casualmente de mí, pero si solo será eso, no hay de qué preocuparse.

«…Hey».

—¿Dime?

«Si piensas bajar la montaña, entonces lleva mi corazón contigo. Lo qué tienes en la espalda es un contenedor divino, la espada sagrada, ¿cierto? Si es así, deberías ser capaz de penetrar mis escamas».

…¿Aah?

—¡¿Qué clase de estupideces estás diciendo?! ¡Como si pudiera hacer algo como eso!

«Ya estoy agotado. Ni humanos ni dragones tratan de escuchar mi voz. Ser temido y atacado sin motivo se ha vuelto cansado. ¿Exactamente cuánto tiempo ha pasado desde que tuve una conversación significativa con alguien más?… Si terminará de todas formas, preferiría que fuera por tus manos, en lugar de una escoria como el Héroe del Arco, o como sea que se llame».

El hecho de que su voz sonara algo solitaria no había sido mi imaginación.

Dejándome atrapar por sus palabras, retrocedí un poco y finalmente lo noté.

El motivo por que el Sr. Rey Dragón no se movía… por qué no podía hacerlo.

…En los pies del Sr. Rey Dragón, un sinnúmero de flechas doradas sobresalían.

—Eso es… ¿acaso fue el Héroe del Arco?…

«Sí… ese granuja, no tengo idea de donde lo obtuvo, pero utilizó a un dragón bebé como escudo cuando atacó. Conseguí que el pequeño escapara y que él se retirara; no obstante, quedé en este estado. Quizá lanzó la maldición del asesino de dragones sobre las flechas, ya que no puedo tocarlas. Solo es cuestión de tiempo antes de que la vida abandone este cuerpo mío. Antes de que eso suceda, rápido…».

—¡No puedo!… —grité involuntariamente.

Quiero decir, esto es raro. El Sr. Rey Dragón no ha hecho nada. Todo, absolutamente todo fue un malentendido del lado de los humanos.

Tratar de matarlo es un error.

En definitiva, no puedo aceptarlo…

—¡Sacaré las flechas! ¡Y tengo algunas galletas con efectos curativos, así que, por favor, cómelas! ¡Creo que te sentirás un poco mejor!

«¡H-hey, ¿qué estás haagh?!».

Saqué a la fuerza una de las flechas profundamente clavadas. Traté de hacerlo lo menos doloroso posible; sin embargo, la punta de la flecha se había hundido demasiado dificultando la tarea.

Apreté los dientes y tiré con todas mis fuerzas. Por fin, la primera flecha salió. La sangre brotó de la profunda herida.

Esto era mucho más serio que cualquier cosa que el Héroe había sufrido. No obstante, el Sr. Rey Dragón solo gruñó un poco sin siquiera soltar un grito.

Tomé una tela de la mochila en mi espalda para detener el sangrado. ¿Tendré suficientes a la mano? Debo apresurarme para sacar las otras.

Cada vez que la sangre fluía, oí ruidos de él soportando el dolor desde arriba.

…Ah, así que el Sr. Rey Dragón ha estado resistiendo así todo este tiempo.

No importa qué tan duro o dolorosa era, sin soltar ni un solo grito.

Cada vez que le presentaban sacrificios que nunca pidió, cada vez que era temido por las chicas que no tenía intenciones de lastimar, cada vez que era atacado por humanos que no lo escuchaban… su corazón debe haber estado sufriendo todo este tiempo.

Quitaba una flecha. Una voz afligida se filtraba. Una cantidad no insuficiente de sangre de dragón brotaba.

Su color sin lugar a dudas era del mismo tono que aquella que fluía por mi cuerpo.

…Para cuando me percaté, las lágrimas que no pude contener salieron inadvertidamente por su cuenta.

—…Lo siento.

«…¿Por qué te disculpas?».

—Todo esto fue un error de la humanidad. Debimos haber escuchado tus palabras… desde hace mucho tiempo. De modo que, lo siento… Lo lamento…

Mi voz tembló lastimeramente.

Matamos a otras formas de vida a fin de sobrevivir. De lo contrario, no seríamos capaces de comer todos los días. No podríamos superar el frío brutal del invierno. Seríamos incapaces de proteger nuestros estilos de vida. Así que no lo considero como un error.

Jugando con la cadena alimenticia, inmersos en una sensación de superioridad no es amabilidad, sino arrogancia.

Sin embargo, la carne de dragón es muy dura. Sin importar cómo se procese, un humano nunca será capaz de comerla. Nada salvo los artefactos divinos cortarían las escamas y garras, así que tendrían que ser descartadas.

Si estuviera fuera de control sería una historia diferente; no obstante, el Sr. Rey Dragón ni siquiera ha descendido a un asentamiento humano. Se trata del Rey de los dragones que incluso pensó en el futuro de las chicas que le ofrecían.

Todo fue algo que los humanos asumieron por cuenta propia.

No podía hacer nada más que disculparme y, no es como si eso ayudara a sanar sus graves heridas.

Sentí que era demasiado triste; mientras lloraba, seguí sacando las flechas doradas.

 

Cuando terminé de quitar todas las flechas, el Sr. Rey Dragón se encontraba completamente agotado y cada parte de mi cuerpo estaba cubierto de sangre. El sol comenzaba a ocultarse.

Sentía los brazos adormecidos. No tenía fuerza en las piernas. Notaba todo mi cuerpo pesado y creía que estaba a punto de colapsar; sin embargo, todavía había algo que debía hacer.

Limpié mis manos manchadas de rojo lo mejor que pude y, de la mochila en mi espalda, saqué una bolsa con galletas.

—Sr. Rey Dragón… estas son galletas que contienen hierbas que funcionan bien para los cortes. Supongo que también ayudará un poco con el dolor, así que… por favor, coma…

Le entregué todas las que tenía a la mano.

Me preocupe de que tal vez no tuviera las fuerzas suficientes para comer; pero, el Sr. Rey Dragón abrió su gran boca ligeramente.

Coloqué las galletas en su lengua y usé agua de limón de mi cantimplora para humedecer su boca.

Luego, giré la vista de los movimientos de su quijada impotente hacia sus heridas.

Los soldados y aventureros seguido decían «Fue gracias a tus galletas que pude sobrevivir» en exageración; pero, ¿hacen adecuadamente su trabajo?

…Quiero decir, las hierbas solo eran algo que había estado cultivando en mi jardín, saben.

Sin embargo, estamos hablando de los especialistas aquí; por lo tanto, incluso si son puros halagos, estoy segura de que al menos hacen algo…. ¡¿QUEEEEEEEEEEEÉ?! L-las heridas están cerrándose solas a plena vista; pero, ¡¿qué demonios pasa?!

¿Eh? ¿Las hierbas? ¡¿Exactamente qué tan poderosas se suponen que son estas hierbas?!

«…Hey».

—¿Wah?… Ah, sí.

«Tú… ¿qué les pusiste?».

—¿Qué, preguntas?… Solo algunas hierbas que cultivé en el jardín.

«¡Mentirosa! Como si la jardinería como pasatiempo pudiera hacer crecer hierbas medicinales de clase milagrosa».

Incluso si me dices que es una mentira, es la verdad, así que no hay nada que pueda hacer al respecto. Aparte de eso, yo también estoy un poco confundida aquí.

Quiero decir, sí, todos venían a comprar mis galletas. Aun cuando la tienda tenía un diseño relativamente lindo.

Atónitos, nuestras miradas se encontraron y nos petrificamos.

La impresión que daba la forma del Rey Dragón con la boca abierta fue algo sorprendente y, sin querer solté una carcajada.

«No puedo aceptarlo…».

—Jujuju… bueno, pues, te sanó, por lo tanto, ¿no te parece bien? Más importante, ¿hay algún sitio por aquí cerca dónde pueda limpiarme? No creo que pueda regresar a la civilización humana de esta forma.

«Ajá… Um, lo siento. Eso fue por mi culpa».

—No te preocupes por eso… A cambio, sería feliz si pudieras perdonarnos, aunque sea un poco.

Traté de actuar descarada; sin embargo, por dentro mi corazón latía con fuerza. Mis ojos buscaban la salvación fuera de mi control.

Sin embargo, como si hubiera visto a través de mi corazón, el Sr. Rey Dragón se rió un poco.

«En ese caso, será mejor que pagué el favor. Permíteme guiarte a un manantial curativo que solo conoce el Rey Dragón».

Declarando eso, gentilmente levantó mi cuerpo inmóvil en sus fuertes brazos.

—¿Qué tipo de lugar es el manantial que solo los Reyes Dragón conocen?

«Es un manantial del que brota agua caliente. Posee un efecto para recuperarse de la fatiga y preservar la belleza».

—Pues, es asombroso… ¿vas a entrar también?

«…¿Qué tal si tienes un poco más de conciencia como mujer?».

—¿De qué hablas? Incluso si eres varón, ¡eres un dragón!

«…».

☆彡

Um… ¿soy solo yo o acaso el Sr. Rey Dragón acaba de tomar forma humana?

¿Eh? ¿Qué? ¿Los dragones podían hacer algo como eso? Un sedoso cabello plateado caía sobre su espalda, súper apuesto, incluso su piel era preciosa y suave, ¿acaso está buscando pelear contra mí como mujer? A-además, cuando se transformó, e-estaba d-d-d-desnudo… y encima de eso, ¡¡me vioooooooooo!! Y, ya que no podía mover mi cuerpo agotado, ¡¿permití que limpiara por todos lados?!

Waah… Ya no podré casarme…

…no es que tuviera esos planes.

—Marie te has estado moviendo inquietamente desde hace rato.

—Te lo ruego, solo déjame ser por ahora.

—No me importa realmente, pero… pareces una nueva especie de planta carnívora ahora mismo.

¿Quién es un monstruo?

Mientras deseaba golpear a este Rey Dragón, que parecía haber dejado su delicadeza olvidada en el huevo, emprendí mi viaje hacia la tierra de uno de los siguientes cuatros Elites.

Con todo lo que sucedió en esta ocasión, decidí que sería mejor averiguar cómo eran los otros cuatros conocidos como la elite.

Quizá pudiera haber un error en las leyendas y no podía descartar la posibilidad de que fuera un malentendido de los humanos. Por supuesto, comprendía que era peligroso. Sin embargo, si había una triste equivocación, quería corregirla.

Soy una chef repostera.

Una que confecciona pasteles para las personas.

Y si me preguntaran porque los hago, respondería enseguida que era para traer felicidad a todos quienes probaran mi comida.

…El alma de una artesana, se lo mostraré a todo el mundo.

De cualquier modo, con esto y aquello, iba a proseguir con mi viaje; no obstante, por algún motivo, el Rey Dragón… Zelosphede decidió acompañarme. Tal y como se esperaba, no podía salir en su forma original de dragón, así que le pedí que vistiera una túnica ya que su forma humana sobresalía.

Por cierto, cuando le pregunté si estaba bien que descartara su nido de esa forma…

—No es una mala idea que salga a buscar una compañera…

Umm. A decir verdad, no sé a qué te refieres con eso.

¿Crees que vas a encontrar a alguien tan fácilmente? Es por eso que la gente bonita como tú son… sí, sí, si tienes esa apariencia en tu forma humana, estoy segura de que eres un imán para las chicas en tu forma dragona también… No es como si estuviera celosa ni nada por el estilo.

—¡Hey! Anci-

—¡¡[Aliento Abrasador]!!

—¿¡Giiyaaaaah!?

Cuando lo recordé y me deprimí, escuché una feroz explosión y un grito detrás de mí.

Rápidamente me di la vuelta. Todo lo que estaba allí era un sendero chamuscado y el Sr. Zelo, quien parecía haber lanzado un hechizo en forma humana. Tengo la sensación de que había otra voz también, pero…

—¿Q-qué fue eso?

—No… es que. Apareció un monstruo. De la clase que grita «anci~, anci~» mientras ataca a las mujeres y niños de otras razas. Una escoria de sinsonte.

—¿Qué le sucede? Eso suena grotesco.

—Se estaba acercando a nosotros, así que lo mandé a volar lejos con mi [Aliento].

—Asombroso… aguarda, más que enviarlo a volar, ¿no lo habrás incinerado?

—No, está bien.

—¿Y-ya veo?…

A decir verdad no lo entiendo; pero, aparentemente el Rey Dragón se hizo cargo de una peligrosa bestia mágica.

Realmente es confiable en momentos como este. Fue la decisión correcta dejar que me acompañara.

Por cierto, el Sr. Zelo puede usar a una gran variedad de [Aliento]; de modo que, si no encuentra compañera, dije que podía ayudar en la panadería.

El individuo en cuestión de inmediato respondió con un «No me importaría», así que estoy segura de que tomara con calma su búsqueda de una esposa.

Con esto, parece que no tendré que comprar hielo o leña por un tiempo. Un gran apoyo a nuestras finanzas.

—Más importante, Marie… Escuché que hay un demonio que secuestra mujeres en las tierras más adelante. Siempre que esté aquí, no creo que vaya a ser un problema; pero, será mejor que tengas cuidado.

—Sí, gracias. Me cuidaré.

Regresé unas palabras de agradecimiento a su voz verdaderamente preocupada.

Sip. Voy a prepararme. No hay que ser negligente, por qué no ir con todo lo que tengo. Sujeté con fuerza la botella llena de bayas que recién recolecté del bosque.

 

—U… agh… ¡Maldito, Héroe!…

Gimiendo mientras nos pulverizaba con la mirada se encontraba un bonito chico rubio. Afilados caninos salían de su boca y un líquido de un rojo profundo caía de sus labios. Sus ojos eran de un carmesí parecido a las gemas preciosas. Portaba un esmoquin hecho a medida, él, quien tenía la apariencia de un noble, era de quien se rumoreaba estar secuestrando vírgenes de las aldeas. Nieto de uno de los antiguos cuatro de la élite y un [Vampiro].

—Bastardos, creen… ¡¿qué me han atrapado con un truco como este?! ¡¡Cobardes!!

Su voz ofensiva se estremecía un poco.

Dolorosamente se encogió de hombros y soltó un suspiro grosero.

La mano que usó para limpiar con cuidado su boca manchada sostenía una cuchara de cobre.

En la otra mano del chico, mirándome como si fuera su enemigo mortal de toda la vida… firmemente sujetaba un tazón de brillante gelatina que emanaba un resplandor de un rojo oscuro.

—Sr. Zelo, ¿qué piensa de su reacción?… Me está viendo un tanto horrible.

—A pesar de eso, lo ha estado engullendo muy ávidamente desde hace rato. Un poco más y él caerá, ¿no es así?

—Sí~ tal vez debí haberme contenido un poco en la dulzura.

—No, así me parece perfecta.

Afirmando eso, el Sr. Zelo tomó un bocado de la gelatina roja. Parecía bastante satisfecho con el sabor.

Las aldeas cercanas nos rogaron recuperar a las jovencitas que habían sido secuestradas y, tras investigar un poco, determinamos que se trataba de un Vampiro, de modo que traté de preparar un dulce adecuado.

En un bosque colindante, reuní una gran cantidad de [Bayas Rubí].

Dando fruto al inicio de la primavera, se trataba de una baya dura y agria. La piel de la fruta poseía una alta concentración de hierro, por lo que era efectivo para incrementar los niveles sanguíneos. Altamente recomendado para aquellos que padecen de anemia.

Sin embargo, tal y como se encontraba, era demasiada ácida para comer, así que usé mis abundantes fondos para el viaje (decomisados a través de negociación) para comprar una generosa cantidad de azúcar e hice un puré con ella, mezclé el jugo que salió de eso con miel y agar, resultado final: una gelatina con trocitos de fruta roja. Una gelatina de suprema felicidad.

Usualmente, se dejaría almacenada en un sótano frío por un rato; pero, en esta ocasión, con la ayuda del Sr. Zelo, fui capaz de terminarlo enseguida. El [Aliento] de Dragón es sorprendente… Aunque el Sr. Zelo hizo una expresión insegura durante todo el proceso.

Reté el desafío con una idea exageradamente simple de que la sangre es igual a hierro, y el Vampiro parecía estar tomándosela bastante bien. Con cada mordisco, decía «maldito…»; no obstante, hasta pidió una segunda porción, por lo tanto, tengo la seguridad de que está bien.

…Por cierto, las chicas de la aldea supuestamente secuestradas fueron a su castillo por cuenta propia. Aparentemente.

Ya veo, ahora que lo pienso, él es un efímero chico bonito que no ves a menudo por estas partes.

El Sr. Zelo también era muy atractivo; pero, cuando se trata de despertar el instinto maternal de una, él tendría que izar una bandera blanca hacia el chico Vampiro.

Daba la apariencia de tener catorce, o quizá quince años. Las chicas acosadoras-sin invitación de las aldeas que vinieron por voluntad propia para convertirse en Vampiros todas lucían mayores. Y ellas tomaban las reacciones impertinentes del chico con un «Ujuju…» disfrutándolo cada vez.

Sin embargo, en serio, ¿qué debería hacer aquí?

Incluso si quisiera traerlas de vuelta, ya son Vampiresas y las personas en cuestión no dan la apariencia de querer regresar…

Entretanto me atormentaba pensando en eso, el Sr. Zelo de repente sujetó mi mano.

—¿Q-qué? ¿Sucede algo?

—No, aun cuando no hiciste nada particularmente especial, que seas capaz de confeccionar dulces así de buenos… Pensé que tal vez algo salía de tus manos.

—¿Qué soy, hígado picado? ¡Es imposible que eso sea cierto!

¡Al menos toma en cuenta mis técnicas y experiencia, por favor!

—Pero, Marie, tus manos sí que son cálidas.

—Ah, es verdad. Siempre han sido así. La temperatura de mi cuerpo es un poco alta. Es bueno para amasar la harina de los panes y cosas por el estilo, pero da problemas cuando hago la mezcla para los hojaldres… porque pierde firmeza en un instante.

—Umm… quizá eso fue lo que elevó la eficacia de las hierbas. Es posible que poseas alguna gracia divina sobre ti.

Ajá, de ninguna forma. Incluso si ese fuera el caso, los efectos son demasiado extremos. No, tal vez solo debería estar feliz por esto. Como un chef, saben.

…Más importante, Sr. Zelo, ¿no va siendo hora de que suelte mi mano? ¿Por qué tus manos son tan suaves?

Espera, estás haciendo que recuerde lo del manantial, en serio, ¡detente, dragón pervertido!

¡¿No entrelaces tus dedoooos?!

—Ugh, maldición… ¡maldita sea!… ¡¡Más, por favor!!

☆彡

Incluso después de eso, fui capaz de continuar sin problemas mi viaje y, finalmente estamos frente al Continente Oscuro, donde viven los demonios.

Sin lugar a dudas fue un largo viaje. ¿Casi tres meses, quizá? Nunca había viajado antes, así que mi percepción del tiempo no es de lo más preciso.

Gracias al Sr. Zelo y al duro trabajo de otras personas que podían volar, creo que acortamos nuestro tiempo de traslado considerablemente.

—Marie.

—¿Qué pasa, Sr. Zelo?

—…¿Acaso planeas conquistar el país de los demonios? —dijo con un suspiro.

Por supuesto que no tenía dichas intenciones.

No las tenía, pero…

—Bueno, es cierto que hemos obtenido un poco, demasiados…. camaradas, quiero decir.

Actualmente, los camaradas acompañándonos eran, incluyendo al Rey Dragón Zelo, cincuenta y dos integrantes.

Todos ellos poderosos demonios, espíritus, hombres bestia, bestias divinas y héroes; y siendo totalmente sincera aquí, esta abrumadora fuerza estaba por completo fuera de mi control.

Quiero decir, ni siquiera puedo pelear.

Todo el trayecto hasta aquí, apenas tuve alguna pelea que pudiera considerarse como tal.

De vez en cuando, el sinsonte que gritaba «Anci~ anci~» era mandado a volar por el Sr. Zelo; sin embargo, aparte de eso, ninguna bestia mágica trató siquiera de acercarse. Si tuviera que objetar algo, encontrar comida y alojamiento para esta cifra sería el mayor problema. Cuando arribábamos a grandes ciudades, todos se esforzaban por trabajar. Y los aventureros añadían un poco.

—Pero, a partir de este punto, la fuerza de los monstruos se vuelve extremadamente poderosa, ¿no es así?…. Estoy algo asustada.

La niña pequeña, quien daba la impresión de un diminuto animal, era de entre todas las cosas, el Héroe de la Armadura. El nombre de la pequeña era Rouché.

Tal y como sugería su apariencia, se trataba de una niña que despertaba el deseo de protegerla. Era tan tímida que se rindió a las bestias mágicas sin pelear y, mientras yacía tirada sobre el suelo, la tomé bajo mi protección. Opino que los artefactos divinos en serio deberían captar su porquería.

—…Yo pro… protegeré a todos…

Y el joven cuya voz era demasiada baja para ser oída adecuadamente era el Héroe del Escudo, Garm.

Tenía una complexión robusta y musculosa, con la apariencia de un fuerte luchador hasta la médula; no obstante, poseía una gran carga llamada trastorno de ansiedad social.

En el mercado de un pueblo provinciano evitaba las miradas de los demás caminando mientras se escondía con su artefacto divino de un modo claramente sospechoso. Cuando los guardias del castillo iban a detenerlo, lo tomé bajo mi protección.

¿Acaso este muchacho tan siquiera necesita un escudo?

Más que eso, si no baja su equipo defensivo un poco, olvida los enemigos, ni siquiera sus aliados serán capaces de acercarse a él.

Por cierto, al igual que yo, estos chicos fueron colmados en halagos para realizar la travesía por sí solos, únicamente por la dignidad de sus países.

La fuente de toda esa malevolencia recae sobre el Héroe del Arco.

En lugar del Rey Demonio, ¿no sería más productivo derrotarlo a él?

Yo en definitiva le daré una buena paliza la próxima vez que lo vea. O eso decidí en mi corazón; sin embargo, por el momento, enfoqué mis pensamientos en las sombrías tierras del Continente Oscuro.

Las tierras más apartadas, el panal de la escoria inhumana y la villanía. Pon un pie sobre ellas y no hay garantía de que regreses con vida.

—¡¿M-me esforzaré?!

—…No…perderé…

—En realidad pienso que estaremos bien.

Los dos héroes reafirmaron su determinación y asentí con fuerza asimismo. Además, Sr. Zelo debería leer un poco la atmósfera.

—Parece que ha llegado la hora de que me ponga seria…

Con el cuerpo ligeramente tenso y un gran ejército más allá de mi control en la retaguardia, enderecé mis laxas emociones.

Ya que no tenía idea de lo que podría pasar, iré como si mi vida dependiera de ello.

Determinada a ponerme seria, sujeté con cuidado mi valioso chocolate, ridículamente caro.

 

—Parece que este es mi fin…

Con mi seria ganache[1] adherida a sus labios, el primer ministro del país de los demonios colapsó tranquilamente…

 

—¡No~! ¡Es~! ¡Justo~! ¡No es justo~!

Ahora bien, tras llegar a la última cámara del castillo del Rey Demonio sin una sola baja en nuestra mano de obra, encontramos a una niña pequeña a punto de llorar, golpeando el piso con sus pies.

Cabello negro azabache totalmente liso y ojos dorados. Una piel blanca casi transparente y labios como de rosa, la joven belleza era la resurrección del [Rey Demonio]. Aparentemente.

Aun cuando hacía un berrinche y sollozaba, su figura de muñeca de entre siete y ocho años era excesivamente linda. Quería abrazarla con fuerza y acariciar su cabeza.

—Ajá~, aun si me dices que no es justo…

—¡¿Ni siquiera peleaste?! ¡Esto es diferente a lo que escuché! ¡¿Por qué los demonios no están de nuestro lado?!

—Sobre eso, ellos simplemente comenzaron a seguirme luego de que les diera dulces.

Ahora, ¿qué debería hacer? Las cosas que soy capaz de hacer están muy limitadas.

Para tratar de conseguir que la pequeña Rey Demonio dejará de llorar, saqué el arma definitiva que había estado guardando.

—Um, Rey Demonio, toma…

—¡N-no quiero! ¡Algo como eso!…

El dulce fue rápidamente empujado de mi mano. El petit gâteau fondant au chocolat[2] rodó sobre la alfombra roja de la habitación.

…Ah, esto no es bueno.

En momentos así, ¿qué haría mi madre?

Ni siquiera tuve que pensar en la respuesta. Mi cuerpo lo recordaba apropiadamente.

…Bajé un puño cerrado sobre la cabeza de la pequeña Rey Demonio.

—¡¿Auch?!

—…Rey Demonio, escucha atentamente.

Me puse en cuclillas para que mis ojos estuvieran al mismo nivel al de la niña pequeña.

Cada vez que me regañaban por hacer algo malo, las personas alrededor de mí siempre se agachaban así. No desde arriba, ellos permitían que escuchara adecuadamente sus palabras.

Duele, pero eso no era todo.

Sus preocupaciones por mí llegaban apropiadamente a mi corazón. Y eso ha sido un apoyo para mí, incluso en estos momentos.

Cuando ni siquiera soy una madre, me pregunto si podré hacerlo como se debe.

No tengo mucha confianza.

…Sin embargo, si me preocupo por el futuro de esta niña, no tengo otra elección.

—¡¿Qué?! Qué estás…

—Sabes, las cosas que comemos están hechas a partir de la vida. No es solo este dulce, toda la comida que puedes encontrar allá afuera es así. Todo lo que has comido y, todo lo que vas a comer, todos ellos portan algún tipo de vida. Alguien vertió su alma en hacerlo. Así que no puedes dejar que se desperdicie. Lanzarlo de esa forma, absolutamente no está bien… ¿Entiendes? ¿Me lo prometes?

—Wah… sí…

—Pequeña Rey Demonio, ¿no te gustan los dulces?

—…Y-yo no… los… odio…

—Ya veo… en ese caso, toma. Yo lo hice. Quizá solo sea mi orgullo, pero es muy sabroso, ¿sabes?

Al decir eso, saqué otro petit gâteau de la bolsa en mi cadera y se lo di.

Ah, ella de verdad lo aceptó esta vez. Estoy un poco aliviada.

Recogí la porción que había rodado sobre el piso y, al ver que seguía dudando, le di un gran mordisco.

Sip. Dulce, con una buena fragancia.

Muy rico, si se me permite decirlo.

—E-ese… recién estaba en el piso…

—Oh, vaya. Incluso las patatas y los rábanos salen del interior de la tierra, ¿sabes? Si te haces llamar un chef de repostería, no puedes temerle a un dulce que ha caído al suelo.

Aunque, claro está, no deberías dárselo a los clientes.

Los demás ya estaban acostumbrados a mis exorbitantes acciones, así que se encontraban muy tranquilos.

…Bueno, tal vez sea porque siempre he sido así que los chicos nunca se acercaron a mí.

—…Está… rico…

Finalmente probando mi duro trabajo con su boca, dijo algo que solo podría considerar como involuntario.

…Ah. Qué bien, esa expresión.

Es porque anhelaba ver esa expresión que continúe siendo un chef.

Dentro de sus pequeñas manos, el dulce rápidamente desapareció.

Aturdida, llenaba sus mejillas y masticaba con todas sus fuerzas.

Y, mientras hacía eso, claramente se veía que las lágrimas se acumulaban en los ojos de la pequeña Rey Demonio.

—Uuh… es la primera vez que he… comido algo tan delicioso… papá y mamá… hic… murieron hace mucho, mucho tiempo… cuando abrí… mis ojos… estaba sola… siempre comía sola y… ¡n-nunca sabían a nada!…

—Espera, aguarda un segundo. ¿Tú no eres el Rey Demonio de hace doscientos años?

—No… ese fue papá…

—Eh… entonces el que fue sellado no era… ¿el Rey Demonio? En ese caso, ¿por qué intentaste convertirte en el Rey Demonio?…

—El p-primer ministro dijo que estaba bien vengarse, así que…

Al escuchar estas palabras, inmediatamente me di la vuelta.

Ah, el Sr. Zelo ya ha capturado al confabulador primer ministro de lentes. Con movimientos suaves y naturales, como si solo estuviera tomando una bocanada de aire. Sin siquiera la oportunidad de resistirse, el primer ministro fue esposado y encadenado al techo.

…Aun así, ¿de dónde sacó esas cadenas? Definitivamente no estaban en nuestro equipaje antes de que nos fuéramos.

—¡P-por favor, espera! ¡Como un súbdito, cualquiera pensaría en tomar represalias por la muerte de su señor! ¡¿Solo estaba pensando en traer nueva gloria para mi nueva maestra, la prince-?! ¡¿Hey?! ¡¿Podrían dejar de pincharme con esas lanzas…?! —gritó muy bien.

Ahora bien, digamos que hemos contenido el problema por ahora, hay que decidir nuestros próximos movimientos.

—Rey Demo… no, así no es. ¿Cómo te llamas?

—Hic… M-milouge.

—Ya veo. Entonces será Mil.

—Lo he estado pensando desde hace tiempo; pero, Marie, no deberías ser un poco más considerada en cómo llamas a las personas.

—Por favor guarda silencio, Sr. Zelo.

¿Acaso no es lindo? ¿Mil? Como un gato.

—Mil, ¿hay un baño aquí?

—S-sí, lo hay.

—Entonces, ve a tomar un baño. ¿Podrías ir tú también, Rou? Ah. Por favor, dime dónde está tu cocina y la bodega de los alimentos también. Todos ustedes, en cuanto terminen de limpiarse, ayúdenme a preparar.

Cuando les di órdenes, todos mostraron acciones precisas.

Ah, aquí es donde se ven los resultados del entrenamiento que hemos hecho los últimos tres meses.

Si no actúan deprisa, llegarán tarde a la diversión. Que ellos lo esperen tanto es una bendición más grande de la que merece una chef como yo.

Mientras Mil parecía como si aún no entendiera la situación, acaricié su cabeza y solté una brillante risa como la que mi padre solía hacer.

—Una vez que termines de bañarte… todos cenaremos juntos. Podría ser tan buena que tus mejillas se caerán, ¿sabes?

Ella comprende la insipidez de comer sola.

Así que, mostrémosle la sazón de comer acompañada.

Mis habilidades como chef me están llamando.

…Ahora bien, ¿qué tal si lo intento?

☆彡

Querida mamá y papá en el cielo,

¿Cómo están pasando sus días allá?

Me están pasando muchas cosas; sin embargo, de una forma u otra me va bien.

La hija que educaron, a veces estricta, a veces violenta y de vez en cuando cariñosa está a punto de cumplir veintinueve. El hecho de que he sido capaz de seguir como una chef después de tanto tiempo seguramente es gracias a ustedes dos.

Hasta el día de hoy, todavía experimento una vida sin una pizca de atractivo sexual… en este punto, tengo la certeza de que una maldición ha sido puesta sobre mí. Papá, sé muy bien que pedías «Espero que mi hija nunca traiga a casa un hombre por el resto de su vida» a dios todas las noches. Cuando vaya hacia allá, en serio que estás acabado. Además, ese dios es un dios maligno.

Ajem.

Ahora bien, cambiemos el tema, la panadería que tu hija amaba tanto como ustedes fue transferida del país de los humanos a la tierra de los demonios… y, para esta ocasión, ha sido renovada a un espléndido castillo en la frontera.

 

—¡Señorita Marie! ¡Ya no hay soufflé de queso!

—Terminaré más dentro de poco. Sin embargo, esos serán los últimos del día. Pon un letrero.

—Lady Marie, ¿qué deberíamos hacer con la nueva variedad de harina de trigo que acaban de entregar?

—Ah~, por el momento, ¿podrías llevarla a la bodega? Le echaré un vistazo luego de que cerremos la tienda.

—¡Marie, he ahuyentado un sinsonte anci!

—Eh, ¿vino otra vez? Gracias, Schew. Aun así, sí que hay bastantes de ellos por estas regiones… Estaremos cerca de su nido… Estoy feliz de que lo hayas espantado, pero asegúrate de no lastimarte, ¿está bien?

—¡Sah, sí sah!

Viendo cómo se marchaba la chica tigre mientras reía felizmente, terminé la tarta de bayas mixtas que tenía frente a mis ojos.

Con esto, he terminado mi trabajo y lo más probable es que se venda pronto. Supongo que cerraremos temprano el día de hoy. Ni siquiera ha llegado la tarde todavía, así que realmente no me acostumbro a la sensación de que el trabajo ha llegado a su fin.

Luego de ese viaje para salvar al mundo, más de medio año había pasado.

Hubo unas cuantas dificultades; pero después de protestar a esto y aquello, seguimos adelante y fundamos un nuevo país en la frontera de los continentes humanos y demoníacos.

Quiero decir, echa un vistazo a nuestro súper ejército. Solo uno de mis camaradas podría rivalizar contra la armada de una nación con sus inmensos poderes; de modo que, si nos establecíamos en cualquier lado, podría causar un gran derrumbe en el equilibrio nacional. Fue todo un espectáculo ver los rostros pálidos de los VIP cuando visitamos los países circundantes. En otras palabras, era como una marcha de la armada más fuerte. Aunque todavía existía una división entre los humanos y demonios.

De los niños que tomé como camaradas, siguen habiendo muchos que no han perdonado a los humanos en su totalidad.

No obstante, en este punto no es como si quisieran separarse de los compañeros humanos que reunimos. En ese caso, la decisión a la que llegamos con el Sr. Zelo “negociando” con el manipulador primer ministro del país de los demonios y compañía, fue formar un nuevo país.

Un país donde varias razas podrían vivir en armonía.

Todavía había una montaña de problemas, pero creí que funcionaría de una forma u otra.

Nunca sabrás hasta que lo intentes y todo eso dependerá de cómo trabajemos de ahora en adelante.

Por fortuna, los demonios del país demoníaco que tuvimos que persuadir, todos fueron muy cooperativos y la cantidad de humanos inmigrando poco a poco está creciendo. Incluso si no somos lo suficientemente grandes para ser considerados un país, al menos somos un territorio, supongo. Tal vez, algo más parecido a una ciudad comercial.

En contraste, parece ser que el Sr. Manipulador Primer Ministro está pasando por un infierno. Las personas que lo ayudan y la movilización en general están ocupados todos los días.

Sip, todos trabajan muy duro.

…No puedo hacer nada respecto a la política; así que, por el momento, reabrí mi panadería.

No, quiero decir, aquello que nos dio una oportunidad para que todos nos lleváramos bien fueron los dulces y el pan. Y, quizá porque les di comida a otros en varios países, había clientes que venían del exterior. Hasta clientes frecuentes de la capital venían de vez en cuando. Cuando terminaran con su trabajo, se mudarían con sus familias aquí.

Todos celebraban lo esplendida que se había convertido mi tienda.

Bueno, sí.

…Porque todo el primer piso del castillo era mi nueva panadería.

Acaso no son asombrosos los espíritus del bosque y enanos por construir un castillo en solo tres meses, o es sorprendente el ministro por ser lo bastante influyente para permitir que el castillo sea utilizado como una tienda; en realidad, no estoy segura de a quién halagar en este punto.

Todos fueron tan comprensibles que era, por el contrario, aterrador… De verdad estoy bien así, ¿cierto?

Por el momento, trabajaré duro y me esforzaré en confeccionar algo delicioso. Todos dicen que no pueden trabajar sin mis dulces de cualquier forma.

 

Y sin hacer ese trabajo yo misma, sin hacer nada más que cocinar todo el día, conseguí una linda hija.

—O-oye, Marie.

—Uum, ¿qué pasa, Mil?

—Marie, um… ¿t-te… agrado?

—Por supuesto. Te amo.

Su figura mientras preguntaba tímidamente era muy linda, así que di una respuesta de inmediato. Como un capullo abriéndose, su sonrisa floreció. Sip, es linda. Quiero acariciarla por todas partes. Pero, mis manos están cubiertas de crema en este instante.

…Aun así, sé que mimarla únicamente no es una educación apropiada.

—Entonces…

—No. Acabas de merendar, ¿no es así? Te volverás a quedar sin apetito para la hora de la cena, así que no.

—Ah… awuuu…

La hija del anterior Rey Demonio, Mil, bajó la cabeza.

Eeh… poner una cara como esa no es justo… Siento miradas alrededor viéndome como una desalmada.

Sin embargo, debes ser firme con estas cosas.

Los dulces son ricos; pero, no son algo que deberías comer demasiado.

La dulzura deja el mejor recuerdo cuando es insuficiente. Se trata del conocimiento general del comedor. Este es el motivo por el que una comida completa de un artesano tiene un postre tan pequeño.

De modo que opté por romper el látigo de sabor dulce.

—Ah~ e incluso estaba pensando en hacer tus croquetas favoritas de crema para cenar~

—…¡¿C-croquetas de crema?!

—Hasta planeaba añadirle una sopa de puré de patatas… si no puedes comerlo, tal vez no debería~

—¡N-no necesito bocadillos!

—Estaría muy feliz si te esforzaras en tu trabajo~

—¡Lo haré! ¡Yo lo haré! ¡¡Llevaré eso por ti!!

—¡Gracias! Asegúrate de no tirarlo.

—¡S-siií, desde luego!

Su espalda mientras despacio y cuidadosamente cargaba la bandeja de tartas de bayas mixtas también era linda.

Juju, incluso la hija del Rey Demonio es solo una niña. Muy fácil para un adulto como yo.

Y, como lo prometí, hagamos un menú especial a Mil para la cena de hoy.

—…La tienes bailando a tu ritmo muy bien.

—Um-um, linda, ¿no es así?

—Sí que lo eres.

—¿Ah?

Entretanto realizaba algo de hielo con su [Aliento], el Sr. Zelo dijo unas cosas incomprensibles.

…Lo he pensado desde hace tiempo, pero con su aspecto de primera clase, la apariencia del Sr. Zelo era inadecuada para la cocina a un nivel sorprendente.

No, ahora que lo pienso, es el rey de los dragones, ¿no? Le he pedido a la ligera que haga hielo y encienda el fuego últimamente, así que se me olvidó por completo.

—A pesar de todo, ese rey de los demonios se ha encariñado mucho contigo.

—Bueno, estoy segura de que deseaba que alguien la mimara. Después de todo, me está tratando como a una madre.

—…Marie, ¿te gustaría tener un hijo propio?

—No es que no quiera. Pero, ya pasé esa edad.

—No tienes que preocuparte por eso. Mientras dormías, te he dado a beber sangre de dragón todas las noches.

—¿Qué?…

—La sangre de dragón tiene efectos de juventud eterna y longevidad. Como el Rey Dragón, mi sangre es aún más efectiva. Deberías ser capaz de dar a luz fácilmente durante los próximos cuarenta años más o menos, además tu cuerpo se ha vuelto lo bastante fuerte que incluso tener el hijo de un dragón no supondría un problema.

—¡¿Aguaaaaaaaaaarda?! ¡¿Qué le estás haciendo al cuerpo de alguien más sin su consentimiento?! Entonces, ¡¡el hecho de que despierte con un sabor metálico en mi boca últimamente es por tu culpa!!

¡Me preocupaba que mis encías estuvieran sangrando, sabes! Y, espera, ¡¿cómo entraste a mi habitación?! ¡¿Qué hay de la llave?!

Sujeté la solapa de su camisa y lo sacudí de atrás para adelante; sin embargo, el Sr. Zelo no se asustó.

En lugar de eso, soltó mis manos con facilidad y las sujetó con las suyas.

Ugh, utilizar la fuerza de un dragón en un lugar como este es injusto… espera, ¡cerca! ¡¿Estás muy cerca, Sr. Zelo?!

—¡¿Espera?!…

—No actúes tan indefensa y me incites… aun estando así, me estoy conteniendo bastante.

¡¿Iiiick?! ¡¿C-c-c-conteniendo qué?! ¡¿Acaso lo hice enojar?!

—Sabía que eras densa, pero debería haber un límite para eso. Tú fuiste quien me enseñó a seguir el camino de vivir junto a los humanos. Decide tú misma tomar la responsabilidad por eso.

¡¿Eeeeeh?! No, quiero decir, tú fuiste quien me siguió cuando te di dulces… no, no es nada. Lo siento. De verdad no lo entiendo, ¡pero tomaré la responsabilidad, y me disculpo, así que por ahora, ¿no acerques tanto tu resplandeciente rostro a mí-?!……….

 

Padre y madre en el cielo.

Gracias a los dulces que me enseñaron a confeccionar, mi vida podría estar tomando un giro algo drástico.

En serio, haré que paguen por esto.

 

Escrito por: Yuukisanto (Yuuki-san to)

Traducción al inglés por: Yoraikun


[1] N. de la T. Ganache: también conocida como canache es la base de las trufas de chocolate. Se compone de nata caliente mezclada con trozos de chocolate a partes iguales.

[2] N. de la T. Petit gâteau fondant au chocolat: no encontré una traducción directa, pero en algunos restaurantes he visto que lo llaman “Volcán de chocolate”, pueden buscar en google las deliciosas imágenes del postre.

Notas de Clixea: Aparentemente esta historia tiene una segunda parte; sin embargo, aun no ha sido traducida al inglés, cuando eso suceda pienso traducirla al español. También puede que realice un PDF, ya que, como se habrán dado cuenta tiene una extensión considerable, por lo que sí vale la pena hacerlo. Lo pensaré y que el futuro lo decida.

10 comentarios sobre “¡¡Es Porque Dijiste Que Habría Dulces!!

  1. Que agradable historia, me dio risa el final, parece que nuestro Rey dragón no es estúpido, ¿para qué esperar? mejor comenzar a alimentarla con sangre desde ahora antes que envejezca más jajajjajajaja mil gracias por la traducción.

    Pregunta: ¿cuál es el título en su idioma original?

    Me gusta

  2. Me alegro que te haya gustado, a decir verdad hay una segunda parte pero estoy esperando a que la traduzcan al inglés. Su título originao en japonés es: Iya Datte Okashi Agetara Tsuitekuru Tteiu Kara saa!!
    Si te interesa en los archivos de diciembre hay más web-novels que aun no pongo en el menú principal n.nU

    Me gusta

  3. Jaja qué buena historia, es bueno leer otras cosas que las historias de un tipo masacrado todo lo que se les cruce como si fuera Dark Souls, y por lo visto ese héroe del arco es más basura que el de Tate no Yuusha al utilizar bebés como escudo, y ese Rey Dragón sabe lo que quiere.
    Gracias por traducir está historia y les deseo exito en sus otros proyectos.

    Me gusta

  4. Hay muchas historias cortas que valen oro y estoy de acuerdo con el héroe de arco. Por suerte el resto de las armas sagradas supo elegir “bien”.
    Muchas gracias por tus deseos, espero seguir trayendo historias que les agraden a todos 🙂

    Me gusta

  5. Es la primera historia corta que leo pero creo que ahora buscaré mas. Y creo que las armas solo elegían a alguien que tuviera “poder” aunque la persona en cuestión no tenga nada que ver con el combate o el heroísmo.
    Nuevamente gracias.

    Me gusta

  6. Me encantó la historia y los personajes, me pregunto si la secuela hablará sobre el trasfondo de marie aunque tal parece que se centrará en la hija.
    PD: Encontré dos versiones en español y la que más me gusto fue la tuya.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s